Actualizados el sábado 22/ABR/17

APUNTES DE CATECISMO

Del Catecismo de la Iglesia Católica.

8        Los periodos de renovación de la Iglesia son también tiempos fuertes de la catequesis. Así, en la gran época de los Padres de la Iglesia, vemos a santos obispos consagrar una parte importante de su ministerio a la catequesis. Es la época de S. Cirilo de Jerusalén y de S. Juan Crisóstomo, de S. Ambrosio y de S. Agustín, y de muchos otros Padres cuyas obras catequéticas siguen siendo modelos.

Comentario:

¡Qué importante es dar catecismo! Pero darlo bien, viviéndolo el que lo enseña, es decir, ser catecismos vivos. Porque ahora sucede muy frecuentemente que muchos catequistas enseñan catecismo en las parroquias y en las escuelas católicas, pero no van a Misa los domingos, no están casados por Iglesia, viven en pecado y escandalizan a todos por su modo de vestir provocativo. Entonces ¿qué clase de catecismo puede dar esa persona? Esos tales trabajan para el diablo. Por eso hacen falta buenos catequistas. Hacen falta santos, porque los santos son los que mejor enseñan catecismo. Por eso muchas escuelas católicas no dan frutos de santidad, pues se enseña el catecismo como una materia más, y los que lo enseñan no lo viven y, lo que es peor, muchas veces enseñan un catecismo lleno de errores teológicos.

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Aquí transcribo unas palabras del fallecido Obispo Manuel González, que nos hablan de la importancia del Catecismo:

"Decía yo en el año 33 en plena república laica: Al grito de moda oficial de "¡Nada de Catecismo!", que muchas veces se traduce en "¡Todo contra el Catecismo!", no creo que haya católico ni católica de veras, y, a fuer de tal, enterado y persuadido de lo que es y vale su Doctrina, que no oponga con todo su corazón el suyo de "¡Todo por el Catecismo!"

Nuestro deber y nuestra conciencia de católicos nos dicen que, no solamente hay que suplir el Catecismo que deja de enseñarse en las escuelas laicas oficiales, sino que hay que inundar a las almas de chicos y grandes con enseñanzas de Doctrina cristiana.

¿Quién, que quiera un poco, no más, a su Religión y a su Patria puede impasible ver venir generaciones, irreligiosas, sin temor ni esperanza, sin fe ni conciencia, sin ley de Dios ni freno de respeto a la Autoridad de los hombres que de Él viene?

Repito hoy en plena recristianización de España: hay que dar Catecismo a todos y mientras más mejor y en todas las formas que la conciencia, el celo y el ingenio dicten porque quedan muchos laicos y muchos emboscados, y la salvación completa no puede venir sino del Catecismo bien sabido y practicado."