Actualizado el jueves 19/ABR/18

Mensaje a los consoladores de Jesús y María

Los desprecios.

Jesús queremos consolarte por los desprecios que sufres en la Eucaristía. No por los herejes y malintencionados, sino por los mismos católicos, que muchas veces comulgan en pecado mortal, sin confesarse y con ello cometen horribles sacrilegios. La Virgen ha dicho en sus apariciones que ya n o hay celebración eucarística en donde no se cometan sacrilegios. Por eso Jesús amado, te venimos a consolar hoy entre tanta frialdad de tus amigos. Nosotros queremos recibirte siempre en gracia de Dios, con mucho amor y devoción, sabiendo que a tu lado está también siempre tu Madre Santísima, que también sufre con las ofensas que te hacen a Ti. Prometemos comulgar lo más frecuentemente que podamos, y hacerlo con mucho amor y respeto, si fuera posible de rodillas como da la Comunión el Papa Benedicto XVI, haciendo horas de adoración eucarística y visitándote en los tabernáculos que tienes sobre la tierra, donde estás esperándonos para colmarnos de dones y gracias y amor, para que llevemos nosotros y los distribuyamos a los hermanos. Señor, te amamos. Queremos que apoyes tu cabeza cansada y coronada de espinas sobre nuestro pecho que, aunque nos hieran también a nosotros tus espinas, te daremos consuelo y alivio. Jesús, María, os amamos, salvad las almas


Jesús y María están perfectamente gloriosos en el Cielo, pero siguen sufriendo moral y espiritualmente por los pecados de los hombres. Por eso Jesús ha mostrado su Corazón circundado de espinas a Santa Margarita María de Alacoque y a otros muchos santos, indicando con ello el gran sufrimiento que padece. También María ha mostrado a los pastorcitos de Fátima su Corazón rodeado de una corona de espinas y muchísimas imágenes de la Virgen han llorado, incluso lágrimas de sangre.

Este es el momento de consolar a Jesús y María y por ello he creado este grupo, hoy, cerca de la medianoche del 9 de abril de 2009, Jueves Santo de la Cena del Señor. He elegido esta noche porque es la noche en que Jesús y María más sufrieron, Uno en el Huerto de los Olivos mientras sus apóstoles dormían, y la Virgen en el cenáculo, orando y llorando por su Hijo que sufría terriblemente el abandono, la tristeza, la angustia y el miedo.

La misión de los miembros de este grupo será la de consolar a los Sagrados Corazones de Jesús y de María, con la oración, con los sacrificios, con el cumplimiento fiel de los deberes del propio estado y, sobre todo, con el amor, con muchísimo amor hacia Ellos que dieron todo por los hombres.

Cada día publicaré un sencillo texto que nos ayudará a encender el amor a Jesús y a María en nuestros corazones.

¡Ojalá estos textos den sus frutos y que cada vez seamos más los consoladores de Jesús y María!

Jesús, María, os amo, salvad las almas

 

Si desea recibir estos textos a los consoladores de Jesús y María, por favor SUSCRÍBASE AQUÍ.