(Sección especialmente dedicada a los Apóstoles de la Divina Misericordia)

Actualizado el jueves 16/AGO/18

Fragmento del Diario de Santa Faustina Kowalska,
"La Divina Misericordia en mi alma", con comentario

Dios es feliz.   

29 Oh Sangre y Agua que brotaste del Corazón de Jesús, como una Fuente de Misericordia para nosotros, en Ti confío. 

Vilna, 2 VIII 1934 

30 El viernes, después de la Santa Comunión fui trasladada en espíritu delante del trono de Dios.  Delante del trono de Dios vi. las Potencias Celestiales que adoran a Dios sin cesar.  Más allá del trono vi. una claridad inaccesible a las criaturas; allí entra solamente el Verbo Encarnado como Intercesor.  Cuando Jesús entro en esa claridad, oí estas palabras: Escribe en seguida lo que vas a oír: Soy el Señor en Mi Esencia y no conozco mandatos ni necesidades.  Si llamo a las criaturas a la vida, esto es el abismo de Mi misericordia.  En aquel mismo momento me vi. en nuestra capilla, como antes en mi reclinatorio.  La Santa Misa terminó.  Ya tenía escritas estas palabras. 

Comentario: 

Dios es perfecto y feliz en sí mismo, no tiene más que contemplarse para ser perfectamente e infinitamente feliz. Él no necesita de nada ni de nadie para nada. Es por eso que debemos sentirnos eternamente agradecidos por existir, porque si existimos es porque Él, en un acto de amor y de bondad nos ha dado la existencia para que la aprovechemos haciendo méritos para ganar el Cielo y ser felices para siempre con Él. En el lugar nuestro podrían existir infinidad de seres, pero el Señor nos ha creado a nosotros, y por amor. Démosle eternas gracias y seamos conscientes de que debemos retribuir a Dios esta elección con una vida intachable y santa, para alcanzar el fin que Él nos tiene destinado que es el Cielo.

Jesús, en Vos confío.

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