Actualizado el sábado 21/OCT/17

Ejemplos de la protección del Escapulario del Carmen

Ejemplo 80.

 

Hace años, un joven marino francés, dejando las costas de San Maló, partió para América. Tenía gran devoción y amor a María y llevaba su Escapulario con mucha fe y esperanza. Llegado al término del viaje, quiso bañarse en el mar.

Algunos procuraron disuadirle haciéndole ver que las olas estaban muy agitadas; mas él insistió en su propósito, y, como buen nadador, se alejó de la ribera del mar.

De repente vio junto a sí  tiburón con las fauces abiertas. El primer movimiento del marino fue de espanto; pero luego su pensamiento se dirigió al cielo.

Con la mano izquierda se quitó el Escapulario, presentándoselo al tiburón como un escudo de defensa, mientras con la mano derecha seguía nadando.

El monstruo, como herido de ceguera o de parálisis, se detuvo, y el protegido por la Virgen, con su arma milagrosa en la mano, llegó sin la menor novedad hasta la playa, donde se arrodilló para dar gracias a su salvadora rezando el Avemaría.

Desde aquel día, cada vez que se embarcaba se proveía de Escapularios, no sólo para sí mismo sino para todos los marineros.

 

Ejemplo 81.

 

El santo Luis IX, al volver de la guerra de Palestina, el año 1254, se vio embestido por deshecha tempestad, hallándose frente al Monte Carmelo. Sus navíos fueron dispersados. El desaliento y la desesperación habíanse apoderado de todas las tripulaciones.

El naufragio de la armada parecía inminente.

Sólo el corazón magnánimo del monarca mostrábase confiado.

Cuando en medio de la obscuridad el vendaval le trajo el tañido lejano de una campana, y preguntó dónde sonaba, supo que era la señal de Maitines de los Monjes del Carmelo.

Vuelve, entonces, los ojos en aquella dirección, y, con ferviente súplica, hace voto de visitar a la Reina del Carmelo, si a él y a los suyos los libra de la muerte.

Bastó esta plegaria. La Reina de los mares se le apareció rodeada de luz, diciéndole:

–“No temas, yo misma seré tu auxilio; vengo para librarte a ti y a tu gente de los peligros de este mar”.

Después de estas palabras se serena el cielo, se sosiega el mar, se salvan las naves y el hijo de la reina Blanca de Castilla, acompañado de sus guerreros, sube al Carmelo a rendir afectuosas gracias a su celestial Salvadora.

 

Ejemplo 82.

 

- Don Jaime el Conquistador y sus soldados, solamente invocando el auxilio de la “Mare de Déu del Carme”, pudieron reunir las dispersas naves y arribar a las puertas de Palma de Mallorca.

- La Virgen del Carmen salvó a la escuadra que por orden de Felipe II salió a proteger a los Caballeros de Malta, dándoles la victoria.

- la Virgen del Carmen salvó nuestro Nautilus de los ciclones marinos y de la persecución de los Deneiras, llegando incólume a Santander.

- La Virgen del Carmen es la que libra de la muerte en el desastre naval de Santiago al alférez de navío D. José Rubiales, que desde el Oquendo cae al agua gravemente herido y oprimiendo al pecho el santo Escapulario.

- La Virgen del Carmen libra del mar a la joven que se arroja a él para salvar su castidad.

- La Virgen del Carmen conserva la vida entre las olas a dos niños de cuna arrojados al agua por un loco furioso.

- La Virgen del Carmen en todas las épocas y en todas las playas españolas tiene un templo o santuarios que conmemoran estos hechos milagrosos…

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