Actualizado el sábado 6/OCT/18

Enseñanzas del Evangelio

La sal de la tierra.

 

Ustedes son la sal de la tierra. Mas si la sal pierde su sabor, ¿con qué se la salará? Ya no sirve para nada más que para ser tirada fuera y pisoteada por los hombres. (Mt 5, 13)

Enseñanza: 

Hay un dicho que dice: “Serás lo que debas ser, o si no, no serás nada”. Y así sucede con los cristianos, que tienen la gran misión de ser sal del mundo. Si no cumplen esta divina misión de ser sal, entonces serán cosas inútiles para Dios y para el prójimo.

La sal tiene dos cualidades: conservar los alimentos sin que se pudran, y dar sabor a las comidas.

Los católicos tenemos también esta misión de la sal: conservar el mundo sin que se pudra, sin que se corrompa completamente; y dar sabor celestial a esta humanidad insípida.

Para cumplir esta misión de ser sal, los cristianos tenemos que vivir en gracia de Dios, porque es la gracia lo que conserva al mundo, y es el pecado lo que lo corrompe.

Si los sacerdotes no viven en gracia de Dios, e incluso hacen alianza con los enemigos de Cristo, entonces se vuelven sal insípida, que ya no sirve para nada, sino para que los hombres los pisoteen. Y así sucederá en breve, porque muchos sacerdotes de la Iglesia Católica han perdido su sabor, han dejado de ser sal saludable y se han vuelto cosas inútiles y hasta perjudiciales al Cuerpo Místico que es la Iglesia, e incluso a toda la humanidad. Entonces Dios permitirá una persecución y su sangre teñirá de rojo la tierra.

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