Actualizado el miércoles 13/DIC/17

(Sección especialmente dedicada para el Grupo JÓVENES HÉROES)

Mensaje a los Jóvenes héroes

Pureza. 

En la juventud es más difícil mantener la pureza de pensamientos y de cuerpo, pues la sangre joven bulle en las venas, y a esto se suma el ambiente de pecado que hay en el mundo, los medios de comunicación social que incitan al pecado, las modas cada vez más provocativas y escandalosas. Entonces para el joven se abre un combate terrible, que deberá enfrentar si no quiere sucumbir al pecado, y por ende al demonio, y terminar siendo su esclavo.

Sobre todo hay que comenzar por controlar las miradas, porque es por los ojos que entra la tentación en el hombre.

Lo ideal sería dejar de mirar televisión, porque con el bombardeo de imágenes obscenas se hace muy difícil no caer en pecado, si no mortal, al menos sí venial. Y sabemos que el pecado venial nos predispone a caer en el pecado grave o mortal.

Además de controlar las miradas tenemos que frecuentar los Sacramentos, especialmente la Eucaristía, que es el Pan de los fuertes y el Vino que engendra vírgenes; y también acudir, en cada caída, a la Confesión.

Aunque caigamos una y otra vez; una y otra vez debemos levantarnos con la Confesión y seguir en el combate, porque el Cielo no es de los que no caen nunca, sino de los que habiendo tal vez caído muchas veces, siempre se levantaron de sus caídas, y perseveraron hasta el final.

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