Actualizado el viernes 13/OCT/17

Mensaje de María del Rosario de San Nicolás con comentario

El Sembrador

15-11-83                                                      PM 1 

Dice Jesús: Soy el sembrador, recoged la cosecha, será grande".  

Comentario: 

Hoy nos habla Jesús diciendo que la cosecha será grande. Y si Él lo dice, será así. También Pedro y los discípulos no habían pescado nada durante toda la noche, que era el momento propicio para pescar. Pero Jesús les dijo que remaran mar adentro y echaran las redes. Pedro obedeció la orden y fue tal la cantidad de peces que casi se hundían. Ahora el Papa, desde Juan Pablo II, nos viene diciendo que rememos mar adentro y echemos las redes; y es la voz del mismo Cristo que nos lo dice, así que nuestra pesca será desbordante. Así que éste es el tiempo de hacer apostolado, que no quedará sin fruto, según la promesa del Señor.

María del Rosario de San Nicolás, ruega por nosotros.

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Nos dice la Santísima Virgen María del Rosario de San Nicolás en su mensaje Nº 607, del 05/07/1985

Hija: En todas las ciudades, en todos los rincones, deben estar las palabras del Señor dichas a ti.

Nada debe esconderse, digo predicad, entonces predicadlo.

El Señor es la Ley, en el Cielo y en la tierra.

Amén. Amén.

En el Nº 786, del 24/01/1986, dice:

Hija mía: Mis mensajes deben ser leídos despaciosamente, para que puedan ser digeridos como Yo lo deseo.

Quiero que cada hijo, llegue a vivir en gracia de Dios y amándolo como El debe ser amado.

La debilidad del ser humano se agudiza en la medida en que se aleja de Dios; es por eso que en este tiempo, parece que estuviera venciendo el enemigo.

Si mis hijos comprendieran cuanto dice esta Madre, todo cambiaría.

Que entreguen sus cuerpos y sus almas al Señor, teniendo la seguridad que el Señor los salvará.

Amén, amén.

Y en el mensaje Nº 1585, del 26/12/1988, nos dice:

En estos tiempos, en que el veneno del maligno parece contaminarlo todo, el Señor, se manifiesta para que sea posible la salvación de las almas.

Estas palabras pueden llegar a debilitarse si se guardan, si no se extienden; deben ser anunciadas en toda la tierra.

Quiero oración, unión y fuerza en los espíritus, ya que ahí radica la eficacia del mensaje de esta Madre.

Hijos míos: Os invito a ser evangelizadores de vuestros hermanos.

Amén, amén.

Predícalo hija.