Actualizado el viernes 29/DIC/17

Quince minutos con Jesús Misericordioso

A salvar almas.

Jesús, quiero ayudarte a salvar a las almas que has creado y a las que tanto amas. Tú eres el más interesado en que se salven. Por eso te pido la gracia de que me utilices como colaborador para su salvación. Sé que soy un siervo inútil, pero igual tú quieres servirte de mí para la salvación de los hermanos. ¡Qué alegría, Señor, cuando vea en el Cielo a todos los que habré ayudado a salvarse por mi oración, mis sacrificios y mis buenas obras! Jesús, tú dijiste que si queremos obtener misericordia de Dios, debemos practicar nosotros misericordia con el prójimo. Como yo quiero que Dios tenga mucha misericordia de mí, entonces me comprometo a realizar muchas obras de misericordia, corporales y espirituales, porque tú, Jesús, has dicho en el Evangelio que serán bienaventurados los misericordiosos porque obtendrán misericordia ¡Te amo, Jesús mío, y quiero ir al Cielo para gozar eternamente de tu presencia y vivir para siempre unido a ti, que eres el Amor eterno!


Todos los días debemos tener por lo menos unos quince minutos de oración personal con Jesús Misericordioso, de ser posible frente a su Imagen.

Es por eso que hoy, sábado 18 de abril de 2009, Víspera de la Fiesta de la Divina Misericordia, comienzo a publicar estos sencillos textos que tratarán de ser una ayuda en la conversación que mantendremos con Nuestro Señor durante esos quince minutos diarios.

Con esta práctica nos acostumbraremos a hablar con Jesús y con el paso del tiempo nuestro hablar con Él se hará ininterrumpido.

¡Ojalá estos textos den sus frutos y que cada vez amemos más a Jesús Misericordioso!

Jesús, en Vos confío.

 

Si desea recibir estos textos para hacer todos los días los QUINCE MINUTOS CON JESÚS MISERICORDIOSO, suscríbase a los Apóstoles de la Divina Misericordia haciendo CLIC AQUÍ