Actualizado el viernes 10/NOV/17

Quince minutos con Jesús Misericordioso

Caminar de tu mano.

Jesús, quiero caminar de tu mano como un niño pequeño de la mano de la madre que tanto lo ama. ¡Y tú me amas tanto! ¡Me amas infinitamente y te has dejado matar por mí, para salvarme de Satanás y de su Infierno! ¡Gracias, amor mío! ¡Gracias, mi Dios y Señor! Confío en tu misericordia infinita y que lo que has comenzado lo terminarás, y que si has hecho ya tanto por mí, seguirás haciendo mucho más por mi salvación. Quiero confiar cada vez más en tu misericordia, Jesús, porque a veces, bajo el peso del dolor o la enfermedad, me vienen dudas o desconfianza. ¡No permitas que sea así, Señor! Porque sé cuánto te hiere la desconfianza de las almas, y mucho más la de las almas elegidas por ti. ¡Piedad, Señor, de mi debilidad! Ayúdame a ser un niñito pequeño que confía ciegamente en su mamá que tanto lo ama. Sí, Señor, ya creo que después de estas palabras ha aumentado mi confianza en ti, que eres la Bondad infinita, y creo que no me puede suceder nada realmente malo, porque voy de tu mano. Te amo, Jesús mío.


Todos los días debemos tener por lo menos unos quince minutos de oración personal con Jesús Misericordioso, de ser posible frente a su Imagen.

Es por eso que hoy, sábado 18 de abril de 2009, Víspera de la Fiesta de la Divina Misericordia, comienzo a publicar estos sencillos textos que tratarán de ser una ayuda en la conversación que mantendremos con Nuestro Señor durante esos quince minutos diarios.

Con esta práctica nos acostumbraremos a hablar con Jesús y con el paso del tiempo nuestro hablar con Él se hará ininterrumpido.

¡Ojalá estos textos den sus frutos y que cada vez amemos más a Jesús Misericordioso!

Jesús, en Vos confío.

 

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