Actualizado el domingo 24/DIC/17

Reflexionando con la Biblia

Creación de la mujer. 

Entonces Yahvé Dios hizo caer un profundo sueño sobre el hombre, el cual se durmió; y le quitó una de las costillas y cerró con carne el lugar de la misma. De la costilla que Yahvé Dios había tomado del hombre, formó una mujer y la condujo ante el hombre. Y dijo el hombre: “Esta vez sí es hueso de mis huesos y carne de mi carne; ésta será llamada varona, porque del varón ha sido tomada”. Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre y se adherirá a su mujer, y vendrán a ser una sola carne. Estaban ambos desnudos, Adán y su mujer, mas no se avergonzaban. (Génesis 2, 21-25) 

Reflexión: 

La mujer fue formada de una costilla del hombre, es decir, de una parte muy cercana al corazón del hombre, indicando con ello que la mujer es como el corazón del hombre. Ya Jesús, en su sueño de muerte, es decir, en la muerte en la cruz, un soldado le abrió el costado y de su costado brotó sangre y agua, es decir, nació la Iglesia. Cristo el nuevo Adán, la Iglesia nueva Eva, la Esposa del Cordero. La mujer es maravillosa y en el plan de Dios tiene una función insustituible, la de ser ayuda y consuelo para el hombre, para todos los hombres. Dios fue creando desde lo inferior a lo superior, por eso puede decirse que la mujer es, en cierta forma, más perfecta que el hombre. Pero también sabemos que la corrupción de lo mejor es la peor, y cuando la mujer se corrompe, arrastra en el mal al hombre, como sucedió con esta primera mujer y como sucede, y como sucede cada vez que una mujer no cumple bien el papel de “ayuda adecuada” del varón. Notamos también que en el Paraíso estaban ambos desnudos y no sentían vergüenza, y es que la culpa no había enturbiado el pensamiento y los instintos, ya que las pasiones obedecían perfectamente a la razón, y ésta era dócil al espíritu en gracia de Dios.

Si desea recibir esta Reflexión en su correo electrónico, por favor
SUSCRÍBASE AQUÍ