Actualizado el sábado 21/OCT/17

Repasando el Catecismo

11. ¿Por qué y de qué modo se transmite la divina Revelación?

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Dios «quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad» (1 Tim 2, 4), es decir, de Jesucristo. Es preciso, pues, que Cristo sea anunciado a todos los hombres, según su propio mandato: «Id y haced discípulos de todos los pueblos» (Mt 28, 19). Esto se lleva a cabo mediante la Tradición Apostólica.

 (Del Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica)

 

Comentario:

 

La Iglesia Católica tiene la misión de predicar y evangelizar a todos los pueblos, porque el mismo Señor le ha dado esa misión.

Entonces no es intromisión se la Iglesia cuando busca difundir la verdad y quiere llevar a los hombres al conocimiento de la verdad, que es Jesucristo, Dios y Hombre verdadero.

Y esta evangelización la hace la Iglesia a través de la Tradición Apostólica, es decir a través de los Apóstoles y sus sucesores, que son los Obispos, sacerdotes y fieles bautizados.

Todo católico tiene la misión de profundizar en la verdad y de ser un agente evangelizador, un discípulo del Señor, porque la cosecha es muy abundante pero los trabajadores son pocos, entonces todos los católicos tenemos la misión de vivir bien nuestra fe y transmitirla, al menos en nuestro entorno.

No nos acobardemos ni pensemos que el hombre es libre y es lo mismo cualquier religión, ¡no! Jesucristo quiere que la religión católica llegue a todos los hombres y quiere que se hagan discípulos a todos los pueblos, porque la religión católica es la única religión verdadera, ya que está fundada por el mismo Cristo, que es Dios.

¡Alabado sea Dios!

 

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Aquí transcribo unas palabras del fallecido Obispo Manuel González, que nos hablan de la importancia del Catecismo:

"Decía yo en el año 33 en plena república laica: Al grito de moda oficial de "¡Nada de Catecismo!", que muchas veces se traduce en "¡Todo contra el Catecismo!", no creo que haya católico ni católica de veras, y, a fuer de tal, enterado y persuadido de lo que es y vale su Doctrina, que no oponga con todo su corazón el suyo de "¡Todo por el Catecismo!"

Nuestro deber y nuestra conciencia de católicos nos dicen que, no solamente hay que suplir el Catecismo que deja de enseñarse en las escuelas laicas oficiales, sino que hay que inundar a las almas de chicos y grandes con enseñanzas de Doctrina cristiana.

¿Quién, que quiera un poco, no más, a su Religión y a su Patria puede impasible ver venir generaciones, irreligiosas, sin temor ni esperanza, sin fe ni conciencia, sin ley de Dios ni freno de respeto a la Autoridad de los hombres que de Él viene?

Repito hoy en plena recristianización de España: hay que dar Catecismo a todos y mientras más mejor y en todas las formas que la conciencia, el celo y el ingenio dicten porque quedan muchos laicos y muchos emboscados, y la salvación completa no puede venir sino del Catecismo bien sabido y practicado."