Actualizado el lunes 21/MAY/18

Revelaciones de Jesús a Sor María Natalia Magdolna

III

MENSAJES A LOS SACERDOTES 

La labor del confesor de Sor Natalia 

–Dile a tu confesor que ya es tiempo que se cumpla mi palabra. ¡He traído fuego a la tierra! ¿Qué otra cosa puedo desear sino que ese fuego arda? Mi llama todavía no ha purificado la tierra completamente. Esta luz será difundida por mis sacerdotes de una manera maravillosa y no habrá fuerza alguna que pueda extinguirla. Con la llama de mi amor soldaré el Cielo con la tierra. Mis sacerdotes alimentarán este fuego; mi divino Corazón dará las gracias necesarias y la gente sabrá qué tan dulce es mi yugo y tan ligera mi carga. Por medio de mis sacerdotes quiero repetir lo que hice en el templo de Jerusalén. Ahora estoy haciendo el látigo con el que expulsaré las oscuras nubes del pecado, primero de ellos, y luego a través de ellos, de las almas a Mí dedicadas.

Un poco más tarde, Jesús me dictó lo siguiente para mi confesor:

–Hijo mío, mi querido hijo, levántate y ve en busca de mis hijos para salvarlos. Ve y conduce de regreso al rebaño los extraviados pastores, para que los sane y los santifique. No te mando a estudiar ni a enseñar, sino a ser un apóstol y a convertir. Toma el camino y vete hacia el mundo.

Pregunté: “Señor, ¿a dónde irá?”

El Señor me contestó:

–Debe ir de un extremo a otro del país. Quiero que mi llama ilumine las almas y se extienda más allá de las fronteras. Quiero hacer volver del camino de la perdición a todos los sacerdotes que viven en el pecado, dondequiera que vivan. Cuando el mundo marcha a una batalla, primero manda a los exploradores. Estoy dispuesto a luchar contra el demonio y quiero que mis apóstoles, mis hijos y servidores me preparen el camino.

Lea o descargue el libro completo