Actualizados el martes 23/OCT/18

APUNTES DE CATECISMO

Del Catecismo de la Iglesia Católica.

27      El deseo de Dios está inscrito en el corazón del hombre, porque el hombre ha sido creado por Dios y para Dios; y Dios no cesa de atraer hacia sí al hombre, y sólo en Dios encontrará el hombre la verdad y la dicha que no cesa de buscar: La razón más alta de la dignidad humana consiste en la vocación del hombre a la comunión con Dios. El hombre es invitado al diálogo con Dios desde su nacimiento; pues no existe sino porque, creado por Dios por amor, es conservado siempre por amor; y no vive plenamente según la verdad si no reconoce libremente aquel amor y se entrega a su Creador (GS 19,1).

Comentario:

Dios nos ha creado para Él, y no seremos felices hasta que no lo alcancemos en la Vida eterna. Ya aquí en la tierra la felicidad consiste en estar lo más cerca y unido a Dios. En cambio el mundo moderno quiere prescindir de Dios y dejarlo de lado y hacer “su” vida. Entonces vienen los vacíos de existencia, los suicidios, las depresiones, las angustias. Unos padecen estas cosas porque se han alejado de Dios. Otros padecen estas cosas porque son pequeños redentores que ayudan a Jesús a redimir a sus hermanos tomando sobre ellos estos sufrimientos. Dios quiere que seamos felices y solo en Él seremos felices realmente, pues el Señor es la Felicidad infinita, de la cual necesita el corazón humano para ser feliz.

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Aquí transcribo unas palabras del fallecido Obispo Manuel González, que nos hablan de la importancia del Catecismo:

"Decía yo en el año 33 en plena república laica: Al grito de moda oficial de "¡Nada de Catecismo!", que muchas veces se traduce en "¡Todo contra el Catecismo!", no creo que haya católico ni católica de veras, y, a fuer de tal, enterado y persuadido de lo que es y vale su Doctrina, que no oponga con todo su corazón el suyo de "¡Todo por el Catecismo!"

Nuestro deber y nuestra conciencia de católicos nos dicen que, no solamente hay que suplir el Catecismo que deja de enseñarse en las escuelas laicas oficiales, sino que hay que inundar a las almas de chicos y grandes con enseñanzas de Doctrina cristiana.

¿Quién, que quiera un poco, no más, a su Religión y a su Patria puede impasible ver venir generaciones, irreligiosas, sin temor ni esperanza, sin fe ni conciencia, sin ley de Dios ni freno de respeto a la Autoridad de los hombres que de Él viene?

Repito hoy en plena recristianización de España: hay que dar Catecismo a todos y mientras más mejor y en todas las formas que la conciencia, el celo y el ingenio dicten porque quedan muchos laicos y muchos emboscados, y la salvación completa no puede venir sino del Catecismo bien sabido y practicado."