Actualizado el domingo 20/NOV/22

Cartas de San Pablo.

Lucha del cristiano.

Porque si nos hemos injertado en él por una muerte semejante a la suya, también lo estaremos por una resurrección semejante; sabiendo que nuestro hombre viejo fue crucificado con él, a fin de que fuera destruido el cuerpo de pecado y cesáramos de ser esclavos del pecado. Pues el que está muerto, queda libre del pecado. (Rm 6, 5-7). 

Comentario: 

Con el bautismo hemos muerto con Cristo. Por eso toda nuestra vida terrena es una lucha para morir realmente a nosotros mismos, para que viva el hombre nuevo del bautismo. Entonces la vida del cristiano es lucha constante contra los tres enemigos del alma: mundo, demonio y carne. No se concibe la vida del cristiano sin esta lucha terrible que por momentos tendrá gran aspereza y que, a medida que el mundo se vuelve más pagano y está más en poder del Maligno, en esa misma medida también va creciendo la lucha. Pero muchos cristianos quieren compaginar y unir lo que es irreconciliable, es decir, el mundo y la Iglesia, el demonio y Cristo, el pecado y la gracia, el vicio y la virtud. No nos engañemos y abramos bien los ojos, puesto que debemos cumplir los Diez Mandamientos y las enseñanzas de Jesús en el Evangelio si queremos entrar en la Vida eterna.

¡San Pablo, ruega por nosotros!

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