Actualizado el miércoles 8/JUN/22

Cartas de San Pablo.

El nuevo Adán.

Pero con el don no sucede como con el delito. Si por el delito de uno murieron todos ¡cuánto más la gracia de Dios y el don otorgado por la gracia de un hombre, Jesucristo, se han desbordado sobre todos! Y no sucede con el don como con las consecuencias del pecado de uno; porque el juicio, partiendo de uno, lleva a la condenación, mas la obra de la gracia, partiendo de muchos delitos, se vuelve en justificación. En efecto, si por el delito de uno reinó la muerte por un hombre ¡con cuánta más razón los que reciben en abundancia la gracia y el don de la justicia, reinarán en la vida por uno, por Jesucristo! (Rm 5, 15-17). 

Comentario: 

Cristo es el nuevo Adán, y María es la nueva Eva. Esta pareja recapituló y revirtió la situación de pecado en que había caído la humanidad. Eva dio de comer a Adán el fruto prohibido y envenenó a toda la humanidad. María da de comer a los hombres el Fruto de su vientre, del Árbol de la Vida, y da vida a toda la humanidad. ¡Qué agradecidos debemos estar a Jesús y a María!, porque sin ellos no tendríamos salvación y estaríamos condenados para siempre al Infierno. Pero Dios no nos quiso dejar en el pecado y ahora, el que quiere, puede salvarse si cree en Jesús y en María y cumple los mandamientos, porque el Señor junto a su Madre nos ha obtenido la gracia santificante que se derrama en abundancia sobre nosotros.

¡San Pablo, ruega por nosotros!

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