Actualizado el viernes 10/DIC/21

Cartas de San Pablo.

Jesús nos amó primero.

En efecto, cuando todavía estábamos sin fuerzas, en el tiempo señalado, Cristo murió por los impíos; -en verdad, apenas habrá quien muera por un justo; por un hombre de bien tal vez se atrevería uno a morir-; mas la prueba de que Dios nos ama es que Cristo, siendo nosotros todavía pecadores, murió por nosotros. ¡Con cuánta más razón, pues, justificados ahora por su sangre, seremos por él salvos de la ira! (Rm 5, 6-9). 

Comentario: 

Si Jesús murió por nosotros cuando todavía éramos pecadores, ¡cuánto más moriría ahora nuevamente por nosotros que tratamos de estar en amistad con el Señor y que caminamos en su presencia! Por eso si tenemos la desgracia de caer en pecado, no nos descorazonemos, que el Señor nos perdonará si vamos a Él con un corazón contrito y humillado y le pedimos perdón. Él, a través del sacerdote, nos dará el perdón y nos dará también fuerzas contra la tentación para no volver a caer. Entonces ¡qué gran confianza debemos tener en Jesús que nos ha salvado y que nos quiere con Él en el Cielo! Estemos felices porque Dios nos ama y, si no nos separamos voluntariamente de Él, heredaremos el Cielo y seremos felices con Él para siempre.

¡San Pablo, ruega por nosotros!

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