Actualizado el lunes 26/JUL/21

Mensaje a los consoladores de Jesús y María

El beso del traidor.

Jesús, ¿qué sintió tu Corazón Divino al ser entregado con un beso de Judas, tu apóstol elegido? No, tu Corazón no fue herido con la lanza, sino que ya estaba herido por esta traición horrible. Y ahora Jesús ¿cuánto sufres por las traiciones de los cristianos, que tienen miedo y también por interés te venden a tus enemigos? No, no es posible imaginar lo que sufre tu adorabilísimo Corazón, tan ultrajado y maltratado por la maldad de los hombres. Por eso Señor, nosotros queremos consolarte de tanta maldad. Con nuestro pobre pero sincero amor, queremos decirte que estamos dispuestos a ser buenos y no pecar para no aumentar tu dolor, y también te prometemos llevar a otras almas a amarte como nosotros te amamos. ¡Señor, tú eres el Amor, y necesitas amor, porque de él te alimentas! Pero los hombres te damos cada vez menos amor, y te despreciamos a pesar de todo lo que hemos recibido de ti ¡Señor, piedad! Porque si nos dejas seguir en este rumbo, terminaremos en las fauces del demonio y en el abismo infernal. Por nuestro amor sincero, Señor, te pedimos que frenes este descenso hacia el mal, hacia el foso de donde no se sale, y vuelvas a elevar a la humanidad hasta tu presencia. Tú, Señor, con unos pocos peces y panes diste de comer a miles; entonces con nuestro poco amor, pero que es todo lo que tenemos, sacia de amor a toda la humanidad, porque sin tu amor, Jesús, estamos completamente perdidos y en manos de Satanás.


Jesús y María están perfectamente gloriosos en el Cielo, pero siguen sufriendo moral y espiritualmente por los pecados de los hombres. Por eso Jesús ha mostrado su Corazón circundado de espinas a Santa Margarita María de Alacoque y a otros muchos santos, indicando con ello el gran sufrimiento que padece. También María ha mostrado a los pastorcitos de Fátima su Corazón rodeado de una corona de espinas y muchísimas imágenes de la Virgen han llorado, incluso lágrimas de sangre.

Este es el momento de consolar a Jesús y María y por ello he creado este grupo, hoy, cerca de la medianoche del 9 de abril de 2009, Jueves Santo de la Cena del Señor. He elegido esta noche porque es la noche en que Jesús y María más sufrieron, Uno en el Huerto de los Olivos mientras sus apóstoles dormían, y la Virgen en el cenáculo, orando y llorando por su Hijo que sufría terriblemente el abandono, la tristeza, la angustia y el miedo.

La misión de los miembros de este grupo será la de consolar a los Sagrados Corazones de Jesús y de María, con la oración, con los sacrificios, con el cumplimiento fiel de los deberes del propio estado y, sobre todo, con el amor, con muchísimo amor hacia Ellos que dieron todo por los hombres.

Cada día publicaré un sencillo texto que nos ayudará a encender el amor a Jesús y a María en nuestros corazones.

¡Ojalá estos textos den sus frutos y que cada vez seamos más los consoladores de Jesús y María!

Jesús, María, os amo, salvad las almas

 

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