Actualizado el martes 23/OCT/18

De pecadores a santos

¿Le habrá hecho caso? 

Cuando los acusadores quieren apedrear a la mujer adúltera, el Señor sale en su defensa diciendo que quien estuviera sin pecado que arrojara la primera piedra. Y luego, ante la huida de todos los acusadores, quedando sola la mujer con Jesús, el Señor la perdona y le dice que vaya y que no peque más.

¿Habrá hecho caso esta mujer a las palabras y consejo del Señor? El Evangelio no lo dice. Esperemos que haya sido así, como también el Señor nos dice a nosotros, cada vez que nos vamos a confesar con el sacerdote, que vayamos en paz y no pequemos más. ¿Y le hacemos caso? ¿Caemos por debilidad o por malicia?

Es tiempo de poner nuestra buena voluntad para no pecar, y decir como decían los santos: “¡Morir, antes que pecar!”, y tratar de cumplirlo cueste lo que cueste. Porque no sabemos de cuánto tiempo de vida disponemos, y no sabemos si la última confesión que hemos hecho sea la última.

El asunto no está en ser impecable, sino en levantarnos si caemos, y tratar de no caer con malicia, sino por debilidad, para que el Señor siempre nos perdone.

Aunque caigamos una y mil veces, Jesús siempre nos perdonará. Pero recordemos que nadie se ríe de Dios impunemente. No juguemos con Dios. Es muy profundo su amor hacia nosotros y no hay que jugar con ese amor.

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Esta sección es creada el 22 de Julio de 2011, memoria de Santa María Magdalena, que según la Sagrada Tradición es la pecadora pública que lavó los pies a Jesús con sus lágrimas y los enjugó con sus cabellos, llorando por sus muchos pecados, y a quien Jesús perdonó mucho, porque mucho amó.

Dedicada a los que fuimos, somos o seremos pecadores, para que no desconfiemos de la Misericordia de Dios y tomemos impulso para alcanzar la santidad a la que Dios nos llama.