Actualizado el miércoles 12/ENE/22

De pecadores a santos

De santos a pecadores. 

Si bien esta sección es para que los que viven en pecado vuelvan a Dios y se hagan santos, también es bueno considerar en ella lo que sucede en el camino inverso, es decir, cuando uno vive en santidad, en gracia de Dios, pero se resbala por la pendiente que conduce al pecado.

Hay que estar prevenidos contra el demonio, que es astutísimo, y que entra con la nuestra pero se sale con la de él. Y así nos tratará de convencer que ese “pecadito” que queremos cometer, no es tan grave; o que si es grave, después nos confesaremos y listo. ¡Atención! Porque por un resquicio pequeño en el alma, el demonio introduce un arsenal de maldad, y quien comete un pecado venial o leve, pero deliberadamente, se pone en condiciones de cometer pecados más graves, y así precipitarse hacia el abismo.

Ya lo dice la Escritura que el que no toma en cuenta las faltas pequeñas, poco a poco caerá en las faltas grandes.

El demonio, a los que viven en pecado, no los molesta, porque sabe que ellos solitos trabajan por su perdición. Pero el diablo actúa de manera distinta con un alma espiritual. Nunca le mostrará la fealdad del pecado, ni lo hará abiertamente, sino que se disfrazará de ángel de luz, y le mostrará la aparente utilidad de cometer esa acción.

Así que tengamos cuidado, porque nuestro enemigo, el demonio, anda como león rugiente a nuestro alrededor, buscando a quién devorar.

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Esta sección es creada el 22 de Julio de 2011, memoria de Santa María Magdalena, que según la Sagrada Tradición es la pecadora pública que lavó los pies a Jesús con sus lágrimas y los enjugó con sus cabellos, llorando por sus muchos pecados, y a quien Jesús perdonó mucho, porque mucho amó.

Dedicada a los que fuimos, somos o seremos pecadores, para que no desconfiemos de la Misericordia de Dios y tomemos impulso para alcanzar la santidad a la que Dios nos llama.