Actualizado el miércoles 7/NOV/18

Diario vivir

Vivamos el bautismo. 

Los grandes males que hay en el mundo, y en especial en la Iglesia Católica, vienen de que los hombres no viven bien el bautismo, porque no cumplen las promesas bautismales.

Porque en esas promesas todos hemos renunciado al demonio y a sus pompas, pero luego, con el correr del tiempo, hemos vuelto a pecar y caímos nuevamente en poder del Maligno, y en nuestra boca hay mentiras.

Pero no podemos andar por los dos caminos a la vez: el que lleva al Cielo y el que conduce al Infierno, porque debemos elegir uno, y el camino del Cielo es estrecho y pocos lo encuentran.

Cumpliendo los Diez Mandamientos y las enseñanzas de Jesús en el Evangelio es como se vive bien el bautismo recibido, porque de lo contrario no estamos trabajando para el Reino de Dios y el bien de las almas, sino para el reino de Satanás y la perdición eterna de las almas inmortales.

O se está con Dios o no se está con Él. O se vive en gracia de Dios, o se vive en pecado mortal; no hay términos medios. O se hace el bien o se hace el mal.

Es tiempo de despertar y tomar conciencia de que con el bautismo hemos muerto con Cristo y hemos resucitado también con Él. Por eso tenemos que vivir en esta tierra pero con el corazón en el Paraíso, porque somos resucitados que viven todavía en la tierra.

Recordemos estas cosas y no perdamos el tiempo en lo que no es bueno y nos lleva por mal camino, porque somos hijos de Dios y debemos estar a la altura de este admirable y regio título.

En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

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"Porque aquel que se salva sabe, y el que no, no sabe nada."