Actualizado el viernes 30/ABR/21

Diario vivir

Mansedumbre. 

El mundo de hoy es violento, los hombres piden a gritos que sea liberado Barrabás, y sea condenado el Cristo; quieren seguir al Che Guevara con su violencia, y condenar a Jesús, Príncipe de la Paz y manso como un cordero.

Y detrás de esto está Satanás, que ríe contento, porque ve que su veneno ha penetrado en el corazón de la humanidad y la está llevando al terreno de la violencia y de la guerra.

Es bueno que nos demos cuenta de esto que está pasando, porque el mundo de hoy idolatra la fuerza bruta, las armas; pero Cristo nos propone otra cosa. Él quiere que seamos mansos como Él, y nos ha dicho explícitamente en su Evangelio: “Aprended de Mí que soy manso y humilde de corazón”.

Si hacemos el propósito de ser mansos, entonces nuestra vida será cada vez más combatida por el demonio, que querrá a toda costa llevarnos a la ira y al descontrol.

Entonces tenemos que invocar a María, la que supo ser mansa en todo momento, viendo cómo le mataban a su Hijo, sin reaccionar ni emitir una queja.

Hoy la gente pide justicia, hace marchas y movilizaciones, pero ¿quién se empeña en cambiar realmente el corazón?, ¿quién hace el propósito de rezar más?, ¿quién respeta el mandato del Señor que nos ha dicho que tenemos que perdonar siempre y a todos?

Estemos atentos porque el demonio muy astutamente está llevando a la humanidad entera a la perdición, a una revolución mundial.

Nosotros, con nuestra mansedumbre de cada día, llevemos un poco de consuelo y paz a este mundo y a nuestro entorno que tanto necesitan de ello.

En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

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"Porque aquel que se salva sabe, y el que no, no sabe nada."