Actualizado el sábado 2/OCT/21

Dios es bueno y nos ama

Dios mío. 

Cada uno de nosotros podemos decir con verdad que Dios es nuestro, que Dios es “mío”. Y efectivamente Dios existe para nosotros desde toda eternidad, exclusivamente para nosotros, como si nosotros fuéramos los únicos que existimos.

Ésta es una gran verdad, porque Dios está pendiente de nosotros como si los únicos que existiéramos sobre la tierra fuéramos nosotros. Así que no debemos pensar que Dios está lejos de nosotros, o que está ocupado con otras personas o cosas, como para atendernos a nosotros en lo que le pedimos, pues Dios existe para nosotros en exclusivo.

Recordemos aquí las palabras del Apóstol: “En Dios vivimos, nos movemos y existimos”. Entonces ¿por qué tenemos tan poca confianza en Él? ¿Por qué creemos que haya algo o alguien que se escape a la adorable providencia de Dios sobre nosotros? ¿No recordamos acaso que dice la Escritura que todo sucede para bien de los que aman a Dios?

Así que confiemos en Dios, que es bueno y nos ama, y que dispone todo para nosotros, de forma primorosa, porque no sólo el Señor es bueno, sino que es la Bondad infinita y es el Amor infinito, que nos ama infinitamente. Si tuviéramos estas verdades más presentes a nuestro entendimiento y, sobre todo, a nuestro corazón, no estaríamos tan tristes y abatidos como a veces estamos, porque reposaríamos seguros en las manos del Padre, que nos cuida como a la niña de sus ojos.

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En esta sección creada el 11 de Julio de 2011, memoria de San Benito abad, iremos meditando sobre la bondad de Dios y el amor que Él tiene hacia nosotros. Porque no hay nada que ayude más en la vida espiritual que el sabernos amados por Dios en todas las circunstancias, confiando en que Él es la Bondad infinita y que de Él no puede venirnos nunca ningún mal.