Actualizado el sábado 17/NOV/18

Ejemplos de la protección del Escapulario del Carmen

Extingue los incendios

 

Ejemplo 8

 

En una misión predicada en Saint Aulaye, Francia, una de las noches de la Misión, a las 10 horas, se descubrió que la casa estaba ardiendo. Cada momento que pasaba era nuevo combustible para la furia de las llamas. Un misionero, acordándose del caso de un incendio dominado cuando le arrojaron un Escapulario, resolvió invocar el auxilio de Nuestra Señora del Monte Carmelo. Llamó con prisa a un joven cuya fe y piedad no podían dejar de ser agradables a la Reina del Cielo y le dijo:

–Lanza este Escapulario al fuego y veremos cómo se extinguirá, por el poder de la Santísima Virgen.

Sin dudar de las palabras del misionero, el joven se precipitó inmediatamente e irrumpiendo en medio de la multitud que se apartaba para abrirle camino, gritó con entusiasmo:

–¡Recen a la Santísima Virgen! ¡Voy a apagar el incendio!

Corrió hacia la inmensa conflagración y le lanzó su pequeño escapulario. En el mismo instante, la multitud vio que el fuego se erguía como un remolino de viento en un inmenso brasero y después bajaba lentamente, hasta por fin extinguirse. Al día  siguiente se encontró entre los escombros el Escapulario completamente intacto, aunque conservaba el olor acre del humo.

 

Ejemplo 9

 

En la madrugada del 9 de junio de 1948 un terrible incendio se declaró en uno de los pabellones del Hospital San Pedro de Porto Alegre (Brasil), destruyéndolo a pesar de los esfuerzos de los bomberos y amenazando alcanzar a los otros pabellones.

La Hermana Filipina, que estaba en el pabellón de Tisiología –uno de los más amenazados– se sacó el Escapulario y lo lanzó contra el fuego, diciendo: “Nuestra Señora del Carmen, apaga este incendio”. Inmediatamente el fuego se fue acabando, dejando intacto el referido pabellón.

Leer más sobre el Escapulario