Actualizado el viernes 14/DIC/18

Las Glorias de María (fragmento)

San Alfonso María de Ligorio

OBSEQUIO 4º 

El ayuno 

Hay devotos que suelen ayunar en honor de la Virgen los sábados y las vigilias de las fiestas principales. El sábado es día dedicado por la Iglesia a la Santísima Virgen, porque –al decir de san Bernardo– en ese día ella mantuvo constante y viva la fe, después de la muerte de su Hijo, durante todo aquel triste sábado. Por eso, con toda propiedad, la Iglesia acostumbró a celebrar el día del sábado en todo el mundo. Por eso los devotos de María le ofrecen en este día algún obsequio especial, y en concreto el ayuno. San Carlos Borromeo, el cardenal Toledo y tantos otros practicaban el ayuno a pan y agua.

Quien practica esta devoción, seguro que no se condenará, no porque al llegar la muerte en pecado mortal la Virgen tenga que librarlo milagrosamente, sino porque la Madre de Dios le obtendrá seguramente la perseverancia en la gracia de Dios y una buena muerte. Si no se ayuna de esa manera, al menos guardar en su honor un ayuno normal o abstenerse de alguna vianda o de alguna fruta o algo que agrade de modo particular.

A estos ayunos convendría añadir los sábados algunos obsequios especiales para la Señora, como oír la santa Misa y comulgar, visitar alguna imagen de la Virgen y cosas semejantes. Y en las vigilias de las principales fiestas de la Virgen, ofrecerle alguna de las formas de ayuno descritas.

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