Actualizado el martes 11/ENE/22

Imitando a Jesús y a María

Compasión por los pecadores. 

No hay santos más grandes que Jesús y María, pues Ellos no tuvieron ni la menor sombra de pecado, y si bien sienten horror al pecado, tienen mucha compasión del pecador, cosa que deberíamos aprender a imitar nosotros, puesto que nosotros sí hemos pecado y tenemos defectos, y en cambio nos permitimos hacer juicios inmisericordes sobre los hermanos menos afortunados.

Tenemos que aprender de Jesús y de María a ser compasivos, puesto que para juzgar está Dios. Dejémosle el juicio a Dios, y en lo que toca a nosotros “hagamos la vista gorda”, es decir, pasemos por alto los pecados de los demás, y sólo compadezcamos a todos, porque todos somos más o menos pecadores, y nosotros sin la ayuda constante de la gracia de Dios, habríamos caído mucho más bajo que ellos, y si no caemos es por mérito de Dios más que nuestro.

Jesús nos ha dado un secreto en su Evangelio, que si los hombres lo practicáramos, ya tendríamos certeza de nuestra salvación eterna. El Señor ha dicho que con la misma vara que midamos, seremos medidos. ¿Y nosotros, a pesar de esas palabras, seguimos teniendo un juicio severo para los pecadores? Debemos estar un poco locos, porque no aprovechamos esta oportunidad que nos da Jesús. Midamos con holgura a los demás, y así nos medirá Dios a nosotros. Perdonemos todo a todos, y Dios nos perdonará todo a nosotros. Así es como imitaremos a Jesús y a María en su compasión.

Jesús, María, os amo, salvad las almas

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En esta sección, creada el 11 de Julio de 2011, memoria de San Benito abad, iremos repasando todas las virtudes de Jesús y de María, para imitarlas y ser santos.