Actualizado el martes 21/MAY/19

Imitando a Jesús y a María

Sacrificio. 

Debemos aprender de Jesús y de María el espíritu de sacrificio, porque siempre será verdad que las almas se salvan con la oración y el sufrimiento, es decir, el sacrificio. No otra cosa hicieron Jesús y María, que después de haber orado durante toda la vida, se entregaron al misterio de la Cruz, y tanto Jesús como María tuvieron que sufrir terriblemente para redimir a los hombres.

Nosotros también tenemos que imitarlos en este punto, puesto que si Ellos sufrieron a pesar de ser Inocentísimos, nosotros debemos sufrir por obligación, porque todos somos más o menos culpables, y tenemos deudas contraídas con la Justicia divina, que debemos pagar por medio de la penitencia.

Ojalá hagamos el propósito de comenzar a partir de hoy a ofrecer pequeños sacrificios, pequeñas renuncias y mortificaciones, hechas todas con amor, porque el camino que lleva más directo al Corazón de Dios, y que salva más almas, es el camino del amor; y éste, unido al sacrificio, tiene un poder inmenso para arrebatar almas del poder de Satanás.

Seamos parcos en el comer y en el beber, y en darnos todos los gustos, porque sólo siendo moderados es que alcanzaremos el dominio de nosotros mismos, y tendremos mayor capacidad de sufrimiento, y por ende más poder redentor, ya que nuestros sufrimientos unidos a los de Cristo y su Madre, tendrán gran eficacia salvadora.

Jesús, María, os amo, salvad las almas

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En esta sección, creada el 11 de Julio de 2011, memoria de San Benito abad, iremos repasando todas las virtudes de Jesús y de María, para imitarlas y ser santos.