Actualizado el viernes 10/DIC/21

Información sobre la Consagración a María 

El Don del Espíritu Santo.

[36] Cuando el Espíritu Santo, su Esposo, la encuentra en un alma, vuela y entra en esa alma en plenitud y se le comunica tanto más abundantemente cuanto más sitio hace el alma a su Esposa.

Una de las razones principales de que el Espíritu Santo no realice maravillas portentosas en las almas, es que no encuentra en ellas una unión suficientemente estrecha con su fiel e indisoluble Esposa.

Digo “fiel e indisoluble Esposa”, porque desde que este Amor sustancial del Padre y del Hijo, se desposó con María para producir a Jesucristo, Cabeza de los elegidos, y a Jesucristo en los elegidos, jamás la ha repudiado, porque Ella se ha mantenido siempre fiel y fecunda.     

(del Tratado de la Verdadera Devoción a la Santísima Virgen María) 

Comentario: 

La Reina de la Paz nos dice que pidamos el Don del Espíritu Santo, que Él descienda a nosotros, pues teniéndole a Él, lo tenemos todo. Dice que la gente se equivoca en recurrir solo a los Santos y no recurrir al Espíritu Santo. Y para que este Espíritu divino descienda a nosotros con plenitud, es necesario que María esté en posesión de nuestra alma, pues cuando el Espíritu encuentra a su Esposa en un alma, vuela con todos sus Dones y se da en plenitud a esa alma. Pidamos entonces ser poseídos por María a través de la consagración a Ella, para que el Espíritu venga a nosotros y nos incendie con el Fuego de su Amor.

¡Inmaculado Corazón de María!

¡Sé la salvación del alma mía!

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En esta sección, que se inaugura el 28 de abril de 2008, día de San Luis María Grignion de Montfort, encontrará distintos textos que hablan sobre la Consagración a la Santísima Virgen María, los cuales usted podrá ir leyendo y meditando y, si se decide a consagrarse a María, previa consulta con su director espiritual si es que lo tiene, puede hacerlo utilizando el método de San Luis María Grignion de Montfort que consiste en prepararse durante 30 días con meditaciones y oraciones, para hacer formalmente la consagración a la Virgen.

Por lo tanto si usted decide consagrarse, debe elegir un día de fiesta mariana, por ejemplo Santa María Madre de Dios (1 de enero), Virgen de Lourdes (11 de febrero), Anunciación (25 de marzo), Virgen de Fátima (13 de mayo), Inmaculado Corazón de María (mes de junio), Virgen del Carmen (16 de julio), Asunción de María (15 de agosto), María del Rosario de San Nicolás (25 de septiembre), Nuestra Señora del Rosario (7 de octubre), Virgen de la Medalla Milagrosa (27 de noviembre), Inmaculada Concepción (8 de diciembre),  cualquier primer sábado de mes, etc., etc.; y a partir de ese día elegido (que será el día de su consagración a María) debe tomar los 30 días previos para hacer la preparación, la cual puede ver o descargar haciendo clic aquí. Luego que hace los treinta días de preparación, el día siguiente se consagra a María.

También puede consagrarse a María de una forma más sencilla, a su Corazón Inmaculado, rezando una simple oración con la intención de consagrarse y entregarse a Ella por completo. Clic aquí para consagrarse a María.

Nota: En estos textos se habla de esclavitud mariana, que es en definitiva la consagración a María, como lo hace notar en la siguiente frase el Padre Gobbi del Movimiento Sacerdotal Mariano: "Para vivir la consagración a María, es necesario ofrecerse a Ella en una esclavitud de amor, la cual se realiza concretamente si vivimos como hijos confiados a su Corazón Inmaculado y con la mayor docilidad nos dejamos nutrir, vestir y conducir por Ella en todo momento."

 

Para conocer más sobre la Consagración a María le recomiendo que lea los siguientes libros:

- “El Secreto de María” clic aquí.

- “Tratado de la Verdadera Devoción a la Santísima Virgen María” clic aquí.

- "Fundamentos de la Vida Mariana" clic aquí.

O puede descargar estos tres libros en la sección Descarga de archivos.