Actualizado el domingo 28/ENE/24

Información sobre la Consagración a María 

El Corazón glorioso de María

Es frecuente, que nos encontremos con la imagen del Corazón de María, traspasado por una espada, que hace referencia al dolor, que le anunció el profeta Simeón, a raíz de la crucifixión del Señor, donde María al pie de la cruz realmente fue traspasada de dolor.
También conocemos imágenes del Corazón de María, rodeado de espinas, que hacen clara referencia a los pecados de los hombres, con que Jesús y María son ofendidos constantemente, y que se convierten para nosotros, en una invitación para una continua acción y oración reparadora.
Aquí surge como camino de reparación, el ejercicio de los cinco sábados primeros de mes.
En este trabajo hacemos referencia, al Corazón Sagrado de María, que se muestra iluminado de una luz muy blanca. Esa luz es el signo de la Resurrección del Señor, de cuya fuerza y luminosidad, María participa como Madre de Cristo Glorioso, y testigo de la Gloria que nos espera en el Cielo, y cuyo resplandor ya tenemos en el tiempo.
No se niegan las actuales espinas, ciertamente abundantes y dolorosas del pecado, pero María en Su Corazón iluminado, nos ofrece hoy la Luz de Cristo y nos ilumina en el sendero de la vida. Nos da la participación y la alegría del triunfo definitivo del Señor, que tuvo lugar en la Cruz, y en la Resurrección, y señala que ya hemos triunfado con Cristo, al morir con Él al pecado, y sólo nos espera la manifestación gloriosa de los hijos de Dios, que tendrá lugar en el Cielo.
María invita por lo tanto al consagrado, a gozarse intensamente en Su Corazón Glorioso, Arca de la Alianza Nueva, y de la propia condición de resucitado, que vive anticipadamente en virtud de la Redención de Cristo, en éste que es el tiempo de la esperanza.
Por lo tanto, la consagración al Corazón Sagrado y Glorioso de María, pondrá de manifiesto en el consagrado que lleva en su vida, no sólo las cicatrices de la cruz de Cristo. sino también de los signos de Su Resurrección. Estos signos, los hará visibles caminando “en la novedad de vida”, es decir viviendo gozosamente las exigencias del evangelio, como María, y entregándose totalmente a Dios por la consagración, que lo convierten en el tiempo presente, en un testigo anticipado de la gloria que veremos.
Cuando hablamos del Corazón Glorioso de María, no hacemos referencia a un fácil triunfalismo, sino al triunfo definitivo de Cristo, sobre el demonio y sobre el pecado, ganado dolorosamente, en el madero de la Cruz. Como fruto de esa muerte gloriosa, surge la resurrección de Jesucristo, en la cual todos hemos vencido, y todos hoy, sentimos cómo realmente nuestra, Su victoria. Aceptamos morir con Jesucristo, para triunfar también con Él.
Al consagrarnos debemos poner el acento en la alegría pascual de la entrega; en efecto, toda dificultad, y todo combate que debamos sostener, estará permanentemente alentado por la esperanza del triunfo, que ya lo sabemos nuestro porque Cristo triunfó para nosotros.

Si usted desea recibir por email estos textos informativos sobre la Consagración a María, por favor:

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En esta sección, que se inaugura el 28 de abril de 2008, día de San Luis María Grignion de Montfort, encontrará distintos textos que hablan sobre la Consagración a la Santísima Virgen María, los cuales usted podrá ir leyendo y meditando y, si se decide a consagrarse a María, previa consulta con su director espiritual si es que lo tiene, puede hacerlo utilizando el método de San Luis María Grignion de Montfort que consiste en prepararse durante 30 días con meditaciones y oraciones, para hacer formalmente la consagración a la Virgen.

Por lo tanto si usted decide consagrarse, debe elegir un día de fiesta mariana, por ejemplo Santa María Madre de Dios (1 de enero), Virgen de Lourdes (11 de febrero), Anunciación (25 de marzo), Virgen de Fátima (13 de mayo), Inmaculado Corazón de María (mes de junio), Virgen del Carmen (16 de julio), Asunción de María (15 de agosto), María del Rosario de San Nicolás (25 de septiembre), Nuestra Señora del Rosario (7 de octubre), Virgen de la Medalla Milagrosa (27 de noviembre), Inmaculada Concepción (8 de diciembre),  cualquier primer sábado de mes, etc., etc.; y a partir de ese día elegido (que será el día de su consagración a María) debe tomar los 30 días previos para hacer la preparación, la cual puede ver o descargar haciendo clic aquí. Luego que hace los treinta días de preparación, el día siguiente se consagra a María.

También puede consagrarse a María de una forma más sencilla, a su Corazón Inmaculado, rezando una simple oración con la intención de consagrarse y entregarse a Ella por completo. Clic aquí para consagrarse a María.

Nota: En estos textos se habla de esclavitud mariana, que es en definitiva la consagración a María, como lo hace notar en la siguiente frase el Padre Gobbi del Movimiento Sacerdotal Mariano: "Para vivir la consagración a María, es necesario ofrecerse a Ella en una esclavitud de amor, la cual se realiza concretamente si vivimos como hijos confiados a su Corazón Inmaculado y con la mayor docilidad nos dejamos nutrir, vestir y conducir por Ella en todo momento."

 

Para conocer más sobre la Consagración a María le recomiendo que lea los siguientes libros:

- “El Secreto de María” clic aquí.

- “Tratado de la Verdadera Devoción a la Santísima Virgen María” clic aquí.

- "Fundamentos de la Vida Mariana" clic aquí.

O puede descargar estos tres libros en la sección Descarga de archivos.