Máxima del Evangelio: No amontonen tesoros en la tierra, donde hay polilla y herrumbre que corroen, y ladrones que perforan y roban. Amontonen más bien tesoros en el cielo, donde no hay polilla ni herrumbre que corroan, ni ladrones que perforen y roben. Porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón. (Mt 6, 19-21).