Actualizado el miércoles 19/FEB/20

Mensaje a los Apóstoles de la Inmaculada

Invitemos a la Consagración 

Como Apóstoles de la Inmaculada tenemos el deber amoroso de invitar a todos a consagrarse al Inmaculado Corazón de María, porque de esa forma se defenderán de toda adversión, y María los protegerá en vida y en la hora de la muerte, cuando el Infierno se juegue la última carta y envíe a todos sus demonios a tratar de perdernos para siempre.

Invitemos a todos a una sincera conversión y, por lo menos comencemos con hacer rezar a las personas tres avemarías cada día, que son prenda de salvación eterna. Luego la misma Virgen se irá encargando de convertir esas personas, ya que quien reza a María, antes o después termina por entregarse a Dios y seguir su camino.

Pero como nadie puede dar lo que no tiene, debemos tener a María en nosotros para poder darla a los demás. Y tenemos a María cuando vivimos en gracia de Dios, porque con la gracia habita Dios en nosotros y María está a su lado, y en cierto modo también está presente en nuestra alma en gracia. Por eso no podemos ser Apóstoles verdaderos de la Inmaculada si no vivimos en gracia de Dios.

¡Ave María Purísima!

¡Sin pecado concebida!

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