Actualizado el miércoles 13/OCT/21

Mensaje espiritual 

La vida es lucha. 

Esta es una verdad que a veces perdemos de vista y no tenemos en cuenta: “La vida es lucha”.

La vida es lucha porque ya lo dice Job: “Es milicia la vida del hombre sobre la tierra”. Y a Dios se lo llama el Dios de los Ejércitos, y si hay ejércitos es porque hay guerra.

Hoy ya no se quiere hablar de Dios como Dios de los Ejércitos. Pero este es un engaño del Maligno, que quiere que los cristianos estemos adormecidos y nos dejemos estar, sin reaccionar a las maldades de los demonios.

Nosotros, como bautizados, y más aún como confirmados, somos soldados de Dios, dispuestos a combatir por la salvación de las almas, y en primer lugar por la salvación de nuestra propia alma. ¡Ay de los que duermen y se dejan robar el tesoro de la gracia!, porque el demonio vigila día y noche sobre nosotros para arrebatarnos el tesoro de la gracia santificante y conducirnos así al Infierno.

Por eso el Señor ha dicho que hay que vigilar y orar en todo tiempo. Si lo ha dicho, sabemos que el Señor no dice nada inútil, y entonces si lo ha dicho es porque tenemos enemigos formidables que son más fuertes que nosotros y necesitamos la ayuda del Cielo para salir vencedores y airosos. Y esta ayuda celestial la obtenemos con la oración frecuente.

Tengamos presente que cuando menos sentimos la presencia diabólica, más nos encontramos en peligro, porque el demonio está haciéndose el dormido, y espía el momento oportuno para saltar sobre nosotros como el león sobre su presa y hacernos perder la gracia santificante.

Muchos que estaban seguros, cayeron miserablemente. Entonces no queramos valernos por nosotros mismos sino pidamos ayuda al Cielo con nuestra oración confiada y perseverante, que Dios no abandona a los que se confían a Él.

Si desea recibir este Mensaje espiritual periódicamente en su correo electrónico, por favor
SUSCRÍBASE AQUÍ