Actualizado el miércoles 25/ENE/23

(Sección especialmente dedicada para el Grupo ALMAS APOSTÓLICAS)

Mensaje sobre el apostolado

3. La Vida litúrgica, manantial de Vida interior, y, por tanto, de Apostolado

RESOLUCIÓN DE VIDA LITÚRGICA

Con la Misa que celebro, el Breviario y las demás Funciones litúrgicas, quiero, como MIEMBRO o EMBAJADOR de la Iglesia, unirme cada vez más a su Vida y revestirme mejor de Jesús, y de Jesús- Crucificado, sobre todo si soy MINISTRO SUYO.

I. ¿QUÉ ES LA LITURGIA?

Oh Jesús mío, te adoro como Centro que eres de la Liturgia. Tú das unidad a esa Liturgia que puedo definir: el culto público, social y oficial que la Iglesia da a Dios, y también: EL CONJUNTO DE MEDIOS QUE LA IGLESIA HA ESTABLECIDO, CON ESPECIALIDAD EN EL MISAL, EL RITUAL Y EL BREVIARIO, CON LOS CUALES EXPRESA su RELIGIÓN PARA CON LA SANTÍSIMA TRINIDAD, E INSTRUYE Y SANTIFICA LAS ALMAS.
Tú, alma mía, has de contemplar en el Seno mismo de la Santísima Trinidad la LITURGIA ETERNA, mediante la cual las tres Personas se cantan entre sí, la Vida divina y la santidad infinita, en ese himno inefable de la Generación del Verbo y de la Procesión del Espíritu Santo. Sicut erat in principio...
Dios ha querido ser alabado fuera de sí. Creó los ángeles y en el cielo resuenan sus aclamaciones, cuando dicen Sanctus, Sanctus, Sanctus. Ha creado el mundo visible, que entona un himno a su poder: Coeli enarrant gloriam Dei.
Aparece Adán y comienza a entonar en nombre de la creación entera el himno de alabanzas, eco de la Liturgia Eterna. Abel, Noé, Melquisedec, Abraham, Moisés, el Pueblo escogido de Dios, David y todos los Santos del Antiguo Testamento, lo cantan a porfía. La Pascua de los Israelitas, los sacrificios y holocaustos y el culto solemne a Jehová en su templo, le dan una forma oficial. Himno imperfecto, sin duda, sobre todo después de la caída: Non est speciosa laus in ore peccatoris .
Sólo tú, Jesús, mío, eres el himno perfecto, por ser la gloria verdadera del Padre. Nadie puede glorificarlo dignamente, sino por ti. Per Ipsum et cum Ipso et in Ipso est Ubi Deo Patri... onmis honor et gloria . Tú eres el LAZO DE UNIÓN entre la Liturgia y la tierra y el cielo, a la cual asocias directamente a tus elegidos. Tu Encarnación ha unido de una manera sustancial y viviente, la humanidad y la creación entera con la Liturgia divina. Así, Dios alaba a Dios. Alabanza plena y perfecta que tiene su apogeo en el Sacrificio del Calvario.
Antes de dejar la tierra, divino Salvador, instituiste el Sacrificio de la Nueva Ley para renovar tu inmolación. Has instituido también los Sacramentos, para comunicar tu Vida a las almas.
Pero dejaste a la Iglesia el encargo de envolver el Sacrificio y los Sacramentos en símbolos, ceremonias, exhortaciones y oraciones, etc., para dar un honor mayor al misterio de la Redención, facilitando a los fieles su comprensión, ayudándoles a sacar provecho de él y excitando en sus almas un respeto mezclado de temor.
Has dado también a esa Iglesia la misión de continuar, hasta la consumación de los siglos, la oración y la alabanza que tu Corazón no ha cesado de elevar a tu Padre durante tu vida mortal, y que aún les ofrece incesantemente en el Tabernáculo y en los esplendores de la gloria celestial.
Con el amor de Esposa que te profesa, con la solicitud de Madre que tu Corazón puso en ella para con nosotros, la Iglesia ha realizado esta doble misión. Así se han formado esas maravillosas compilaciones que encierran todos los tesoros de la Liturgia.
Desde entonces, la Iglesia une sus alabanzas a las que los Ángeles y los elegidos, hijos suyos,.dan a Dios en el Cielo. Así preludia su ocupación eterna.
Estas alabanzas y plegarias de la Iglesia se divinizan, por unirse con las del Hombre-Dios, y la liturgia de la tierra viene a fundirse con las de las jerarquías celestes en el Corazón de Jesús, para hacer eco en la Alabanza eterna que brota del Foco de amor infinito que es la Santísima Trinidad.

 (De "El alma de todo apostolado", Dom Chautard)

Si desea recibir estos mensajes por email, suscríbase a las Almas apostólicas haciendo CLIC AQUÍ