Actualizado el sábado 15/ENE/22

Mensaje de María del Rosario de San Nicolás con comentario

Meditemos la Palabra de Dios.

2-12-83                    PM 25 

"Benditos sean los que con el Señor están, porque en su Palabra está la salvación... seguid hasta el final, derribad cuantos escollos encontréis. Recuerda que lo tuyo es una misión impostergable; vela por ellos; aunque no te des cuenta ya los estás amparando. El Señor te bendice. Amén". 

Leed: Lc. 4, 10-11; 7, 16-17; Sal. 20 y 23 

4,10   "porque está escrito: El dará órdenes a sus ángeles para que ellos te cuiden.

4,11   Y también: Ellos te llevarán en sus manos para que tu pie no tropiece con ninguna piedra".

7,16   Todos quedaron sobrecogidos de temor y alababan a Dios, diciendo: "Un gran profeta ha aparecido en medio de nosotros y Dios ha visitado a su Pueblo".

7,17   El rumor de lo que Jesús acababa de hacer se difundió por toda la Judea y en toda la región vecina. 

Sal. 20 

2        El Señor te haga triunfar en el momento del peligro, que el Nombre del Dios de Jacob sea tu baluarte.

3        Que El te auxilie desde Su Santuario y te proteja desde Sión;

4        que se acuerde de todas tus ofrendas y encuentre aceptables tus holocaustos.

5        Que satisfaga todos tus deseos y cumpla todos tus proyectos,

6        para que aclamemos tu victoria y alcemos los estandartes en nombre de nuestro Dios. ¡Que el Señor te conceda todo lo que pides!

7        Ahora sé que el Señor ha dado la victoria a su Ungido, lo ha hecho triunfar desde su santo Cielo con las proezas de su mano salvadora.

8       Unos se fian de sus carros y otros de sus caballos, pero nuestra fuerza está en el Nombre de nuestro Dios.

9        Ellos tropezaron y cayeron, mientras nosotros nos mantuvimos erguidos y confiados.

10      ¡Señor, concede la victoria al rey, escúchanos cuando te invocamos! 

Sal. 23 

1        El Señor es mi pastor, nada me puede faltar.

2        El me hace descansar en verdes praderas, me conduce a las aguas tranquilas

3        y repara mis fuerzas; me guía por el recto sendero, por amor de su Nombre.

4        Aunque cruce por oscuras quebradas, no temeré ningún mal, porque Tú estás conmigo: tu vara y tu bastón me infunden confianza.

5        Tú preparas ante mi una mesa, frente a mis enemigos; unges con óleo mi cabeza y mi copa rebosa.

6        Tu bondad y tu gracia me acompañan a lo largo de mi vida; y habitaré en la Casa del Señor, por muy largo tiempo.

Comentario:

En la Palabra del Señor está la salvación. Es bueno que todos los días leamos y meditemos la Palabra de Dios, especialmente el Evangelio, en donde encontraremos TODO para nuestra vida, porque no es letra muerta sino Palabra de Vida y cada vez que la leemos le encontraremos un nuevo sentido según sea lo que estemos viviendo en ese momento y lo que el Espíritu Santo nos vaya iluminando. Por eso también debemos rezar mucho para ser iluminados y entender la Biblia como la entiende e interpreta la Iglesia Católica. No nos desanimemos si a veces no sentimos nada y nos parece que estamos perdiendo el tiempo. Leámosla que algo bueno siempre nos quedará y Dios actuará a través de esa lectura reposada que hagamos si se lo pedimos con humildad.

María del Rosario de San Nicolás, ruega por nosotros.

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Nos dice la Santísima Virgen María del Rosario de San Nicolás en su mensaje Nº 607, del 05/07/1985

Hija: En todas las ciudades, en todos los rincones, deben estar las palabras del Señor dichas a ti.

Nada debe esconderse, digo predicad, entonces predicadlo.

El Señor es la Ley, en el Cielo y en la tierra.

Amén. Amén.

En el Nº 786, del 24/01/1986, dice:

Hija mía: Mis mensajes deben ser leídos despaciosamente, para que puedan ser digeridos como Yo lo deseo.

Quiero que cada hijo, llegue a vivir en gracia de Dios y amándolo como El debe ser amado.

La debilidad del ser humano se agudiza en la medida en que se aleja de Dios; es por eso que en este tiempo, parece que estuviera venciendo el enemigo.

Si mis hijos comprendieran cuanto dice esta Madre, todo cambiaría.

Que entreguen sus cuerpos y sus almas al Señor, teniendo la seguridad que el Señor los salvará.

Amén, amén.

Y en el mensaje Nº 1585, del 26/12/1988, nos dice:

En estos tiempos, en que el veneno del maligno parece contaminarlo todo, el Señor, se manifiesta para que sea posible la salvación de las almas.

Estas palabras pueden llegar a debilitarse si se guardan, si no se extienden; deben ser anunciadas en toda la tierra.

Quiero oración, unión y fuerza en los espíritus, ya que ahí radica la eficacia del mensaje de esta Madre.

Hijos míos: Os invito a ser evangelizadores de vuestros hermanos.

Amén, amén.

Predícalo hija.