Actualizado el miércoles 21/DIC/22

Palabras de Jesús

Ayuno. 

Cuando ayunen, no pongan cara triste, como los hipócritas, que desfiguran su rostro para que los hombres vean que ayunan; en verdad les digo que ya reciben su paga. (Mt 6, 16). 

Comentario: 

La corrupción de lo mejor, es la peor. Ésta es una gran verdad, y cuando las cosas religiosas como el ayuno, se hacen para ser vistos y alabados, entonces se corrompe lo mejor y se transforma en lo peor. Por eso ¡qué necesario es que seamos sencillos ante Dios y ante los hombres! Es mejor no hacer la obra, que realizarla con el fin de ser vistos y alabados por los hombres. Así que tengamos siempre pura nuestra intención, que ella sea solo el agradar a Dios y buscar su gloria y la salvación de las almas, sin tener cuidado de lo que digan o piensen los hombres. Recordemos que a los hombres los podremos tal vez engañar, y pasar por religiosos y santos ante ellos, pero a Dios no lo engañamos. Andemos, entonces, en verdad delante de Dios y de los hombres.

Jesús, en Vos confío.

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"Jesús, en el Tabor, se manifestó con toda su majestad y con toda su gloria a sus tres discípulos preferidos. De la nube luminosa que los envolvía resonó repentinamente una voz, la voz del Padre celestial: «Este es mi Hijo muy amado, en quien he puesto mis complacencias: escuchadlo».

Otro hecho evangélico.

Sucedió en las bodas de Caná. La delicadeza atenta de Nuestra Señora acaba de adivinar el aprieto de quienes la han invitado. Ella, y Ella sola, conoce la omnipotencia de Jesús. Y va a abogar por la causa de sus amigos. «Hijo, no tienen vino». A primera vista Jesús parece desechar el pedido; en realidad, y como siempre, la oración de su Madre va a ser escuchada. María lo ha comprendido enseguida. Apaciblemente dice a los servidores: «Haced lo que El os diga».

Por eso en esta sección se irán colocando frases de Jesús tomadas del Santo Evangelio, para seguir el consejo que nos dio el Padre eterno y la Santísima Virgen, es decir escuchar al Señor y obrar de acuerdo a sus enseñanzas.