Actualizado el lunes 10/ENE/22

Palabras de Jesús

Orar con sencillez. 

Y, al orar, no hablen mucho, como los gentiles, que se figuran que por su palabrería van a ser escuchados. No sean como ellos, porque su Padre sabe lo que necesitan antes de pedírselo. (Mt 6, 7-8). 

Comentario: 

¡Cuánto le agrada a Dios nuestra sencillez en todo! Dios hizo todo sencillo, y el hombre lo complicó. También en la oración debemos orar con sencillez, sabiendo que a Dios no hay que hablarle ampulosamente y rebuscadamente, sino como a un Padre, el mejor Padre, el mejor Amigo, y pedirle lo que necesitamos, aunque Él ya lo sepa, y también conversar con Él sabiendo que nos ama infinitamente y que su delicia es conversar y pasar el rato con los hombres, sus criaturas predilectas. ¡Cuánto nos ama Dios! No nos quedemos callados ante Él, sino hablemos, pero con sencillez y amigablemente, con respeto y amor a la vez, y así obtendremos todo del Señor, que colma de bienes a los necesitados.

Jesús, en Vos confío.

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"Jesús, en el Tabor, se manifestó con toda su majestad y con toda su gloria a sus tres discípulos preferidos. De la nube luminosa que los envolvía resonó repentinamente una voz, la voz del Padre celestial: «Este es mi Hijo muy amado, en quien he puesto mis complacencias: escuchadlo».

Otro hecho evangélico.

Sucedió en las bodas de Caná. La delicadeza atenta de Nuestra Señora acaba de adivinar el aprieto de quienes la han invitado. Ella, y Ella sola, conoce la omnipotencia de Jesús. Y va a abogar por la causa de sus amigos. «Hijo, no tienen vino». A primera vista Jesús parece desechar el pedido; en realidad, y como siempre, la oración de su Madre va a ser escuchada. María lo ha comprendido enseguida. Apaciblemente dice a los servidores: «Haced lo que El os diga».

Por eso en esta sección se irán colocando frases de Jesús tomadas del Santo Evangelio, para seguir el consejo que nos dio el Padre eterno y la Santísima Virgen, es decir escuchar al Señor y obrar de acuerdo a sus enseñanzas.