Actualizado el viernes 7/DIC/18

Palabras de Jesús

Mansedumbre. 

Bienaventurados los mansos, porque ellos poseerán en herencia la tierra. (Mt 5, 4)  

Comentario: 

En este mundo parece que los que triunfan son los violentos. Pero este triunfo es aparente y Dios no permite que sobrepasen la medida, pues cuando alguien pasa la medida, el Señor lo abate y lo derriba de su trono. En cambio los mansos ganarán el Cielo y poseerán la tierra en herencia, en la nueva creación, cuando haya nuevos cielos y nueva tierra. Jesús también es mando y humilde de corazón, y nos pide que aprendamos de Él estas dos virtudes. Si las practicáramos los hombres, ya no habría tanta maldad, odios y guerras en el mundo. Pero el ser buenos se toma como una debilidad y el mundo se burla de los buenos y mansos. Pero no tengamos esto en cuenta, sino pensemos en agradar a Dios y ser como Él quiere que seamos: buenos, pacíficos, mansos y humildes.

Jesús, en Vos confío.

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"Jesús, en el Tabor, se manifestó con toda su majestad y con toda su gloria a sus tres discípulos preferidos. De la nube luminosa que los envolvía resonó repentinamente una voz, la voz del Padre celestial: «Este es mi Hijo muy amado, en quien he puesto mis complacencias: escuchadlo».

Otro hecho evangélico.

Sucedió en las bodas de Caná. La delicadeza atenta de Nuestra Señora acaba de adivinar el aprieto de quienes la han invitado. Ella, y Ella sola, conoce la omnipotencia de Jesús. Y va a abogar por la causa de sus amigos. «Hijo, no tienen vino». A primera vista Jesús parece desechar el pedido; en realidad, y como siempre, la oración de su Madre va a ser escuchada. María lo ha comprendido enseguida. Apaciblemente dice a los servidores: «Haced lo que El os diga».

Por eso en esta sección se irán colocando frases de Jesús tomadas del Santo Evangelio, para seguir el consejo que nos dio el Padre eterno y la Santísima Virgen, es decir escuchar al Señor y obrar de acuerdo a sus enseñanzas.