Actualizado el sábado 18/MAY/19

Palabras de Jesús

Felices los misericordiosos. 

Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. (Mt 5, 7)  

Comentario:

Todos necesitamos de la misericordia de Dios, el pecador para salir del pecado, y el justo para perseverar en la justicia. Por eso aquí el Señor nos da una clave que debemos tener en cuenta: si somos misericordiosos con nuestros hermanos, Dios tendrá misericordia de nosotros durante la vida, en el juicio particular y en el Juicio Final. Esta es una verdad que siempre tendríamos que tener presente a nuestros ojos, para practicar de todas las formas posibles la misericordia, ya que con ello anticipamos el juicio y nos aseguramos la salvación eterna. Seamos misericordiosos así tendremos la semejanza con Dios cuyo atributo principal es la Misericordia infinita. Practiquemos las catorce obras de misericordia, las siete corporales y las siete espirituales, porque si un alma no practica la misericordia de alguna manera, no la alcanzará en el día del juicio.

Jesús, en Vos confío.

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"Jesús, en el Tabor, se manifestó con toda su majestad y con toda su gloria a sus tres discípulos preferidos. De la nube luminosa que los envolvía resonó repentinamente una voz, la voz del Padre celestial: «Este es mi Hijo muy amado, en quien he puesto mis complacencias: escuchadlo».

Otro hecho evangélico.

Sucedió en las bodas de Caná. La delicadeza atenta de Nuestra Señora acaba de adivinar el aprieto de quienes la han invitado. Ella, y Ella sola, conoce la omnipotencia de Jesús. Y va a abogar por la causa de sus amigos. «Hijo, no tienen vino». A primera vista Jesús parece desechar el pedido; en realidad, y como siempre, la oración de su Madre va a ser escuchada. María lo ha comprendido enseguida. Apaciblemente dice a los servidores: «Haced lo que El os diga».

Por eso en esta sección se irán colocando frases de Jesús tomadas del Santo Evangelio, para seguir el consejo que nos dio el Padre eterno y la Santísima Virgen, es decir escuchar al Señor y obrar de acuerdo a sus enseñanzas.