Actualizado el lunes 5/OCT/20

Quince minutos con el Ángel Custodio

Una sola entidad. 

Ángel Custodio mío, quiero formar contigo una sola entidad, una unidad para defenderme del Maligno, que con sus astutas maquinaciones trata de llevarme a la perdición eterna, y en la vida quiere causarme accidentes y desgracias de todo tipo. Es por eso que a partir de hoy, Ángel mío, quiero invocarte más frecuentemente, vivir en tu presencia y acordarme a cada momento de ti, que estás a mi lado para ayudarme y protegerme, que Dios te ha puesto a mi lado para auxiliarme y defenderme del diablo. ¡Ay de mí si tú no estuvieras conmigo, ya hace tiempo habría sido vencido por el demonio! Ángel mío, te pido especialmente que me infundas tu misma visión de las cosas, porque yo a veces tengo la mirada muy materialista y me olvido de las realidades espirituales, me olvido de lo que es realmente importante y necesario para mi salvación. Es por eso que te ruego que me ilumines la mente y el alma con tus luces, para que yo también vaya por el buen camino, guiado de tu mano, y llegue por fin al Cielo, al final de mi camino sobre la tierra, y junto a ti disfrute para siempre del Paraíso que Dios ha creado para mí y para ti. ¡Gracias querido Ángel Custodio mío!


Todos los días debemos tener por lo menos unos quince minutos de trato personal con nuestro Ángel Custodio.

Es por eso que hoy, martes 7 de julio de 2009, comienzo a publicar estos sencillos textos que tratarán de ser una ayuda en la conversación que mantendremos con nuestro Ángel Custodio esos quince minutos diarios.

Con esta práctica nos acostumbraremos a hablar con nuestro Ángel de la Guarda y con el paso del tiempo nuestro hablar con él se hará muy frecuente y lleno de confianza.

¡Ojalá estos textos den sus frutos y que cada vez confiemos más en nuestro Ángel Custodio que Dios ha puesto a nuestro lado para protección y ayuda!

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