Actualizado el lunes 22/ENE/24

Quince minutos con el Espíritu Santo

Dulce huésped del alma. 

Espíritu Santo, cuando estoy en gracia de Dios, tú eres el Dulce huésped de mi alma. Tengo que ponerme a pensar cómo te atiendo yo a ti, que eres mi dulce Huésped. Porque cuando uno hospeda a alguien, debe afanarse por atenderlo bien, darle todos los servicios y la atención necesarios. Por eso yo quiero, a partir de hoy, atenderte mejor, y pasar más tiempo de mi día en tu compañía, cayendo en la cuenta de que tú habitas en mi interior, en lo profundo de mi alma, y conversando contigo, vivir ya mi Paraíso en la tierra, porque quien está contigo ya no lo domina la tristeza ni el desánimo.

Espíritu de Amor, ¡qué dulce es estar en tu compañía! Ayúdame a seguir el camino que tú, desde toda eternidad, me has trazado para que yo cumpla la voluntad de Dios, tu voluntad. Porque sé muy bien que el consuelo que queda al final del camino de la vida es el haber cumplido fielmente y hasta el final la voluntad divina.

Espíritu Santo de mi alma, te ruego que me permitas atenderte y darte lugar en mi alma, y si por desgracia estoy viviendo en pecado mortal, dame la gracia de que pronto haga una sincera y completa confesión con un sacerdote, para que tú vuelvas a habitar en plenitud en mi corazón, y que yo ya no me sienta huérfano, sino que esté impregnado de tu presencia y te adore en el altar de mi interior.


Debemos acostumbrarnos a hablar todos los días con el Espíritu Santo, pues Él es el Santificador de nuestras almas. Es por eso que hoy, 5 de junio de 2009, Primer Viernes de Mes, dedicado al Sagrado Corazón de Jesús, comienzo a publicar estos sencillos textos que tratarán de ser una ayuda en la conversación que mantendremos con el Divino Espíritu durante quince minutos diarios.

Con esta práctica nos acostumbraremos a hablar con el Espíritu Santo y con el paso del tiempo nuestro hablar con Él se hará ininterrumpido.

Ojalá estos textos den sus frutos y que cada vez amemos más al Espíritu de Dios

Ven Espíritu Santo,

ven por medio de la poderosa intercesión

del Corazón Inmaculado de María,

tu amadísima Esposa

Más sobre el Espíritu Santo...

 

Si desea recibir estos textos para hacer los QUINCE MINUTOS CON EL ESPÍRITU SANTO, por favor SUSCRÍBASE AQUÍ.