Actualizado el jueves 22/JUL/21

Quince minutos con Jesús Misericordioso

Sufriste por mí.

Señor Jesús, ¡cuánto sufriste por mí!, ¡y yo no soy capaz de sufrir un poco por ti y por las almas! Quiero desde hoy ser más misericordioso, aceptando los sufrimientos que tú quieras enviarme, para reparar por mis pecados y ayudar a salvar a muchas almas, porque sé que es con el sufrimiento como uno se hace corredentor contigo. Te amo, Jesús Misericordioso, y te pido que tengas mucha misericordia de mi pobre alma y también de esta pobre humanidad que no sabe lo que quiere y que está encandilada por el Maligno que quiere destruirla y alejarla cada vez más de ti. Jesús, quiero amarte por todos los que no te aman, y no te aman porque no te conocen. Incluso muchos cristianos no te conocen, no saben que eres la misma Bondad y tienen miedo de ti. Que yo no sea de ellos, sino que confíe ciegamente en ti y en tu amor, ya que todo lo que quieres o permites que me suceda, siempre es por amor hacia mí y solo en el Cielo veré las maravillas que obraste en mi favor y en el de todos los hombres. Te amo, Jesús mío, ten misericordia de mí, pobre pecador.


Todos los días debemos tener por lo menos unos quince minutos de oración personal con Jesús Misericordioso, de ser posible frente a su Imagen.

Es por eso que hoy, sábado 18 de abril de 2009, Víspera de la Fiesta de la Divina Misericordia, comienzo a publicar estos sencillos textos que tratarán de ser una ayuda en la conversación que mantendremos con Nuestro Señor durante esos quince minutos diarios.

Con esta práctica nos acostumbraremos a hablar con Jesús y con el paso del tiempo nuestro hablar con Él se hará ininterrumpido.

¡Ojalá estos textos den sus frutos y que cada vez amemos más a Jesús Misericordioso!

Jesús, en Vos confío.

 

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