Actualizado el martes 20/NOV/18

Quince minutos con Jesús Misericordioso

Momento de encuentro.

Jesús, han llegado estos quince minutos de encuentro contigo, a solas, en intimidad con tu Corazón misericordioso. Señor, ¡qué feliz estoy de que seas tan bueno y amable!, porque Tú eres el consuelo de mi pobre corazón herido. Te amo sobre todas las cosas y deseo hacer todo lo que sea agradable a tus ojos. No quiero ofenderte ni con el más mínimo pecado, porque ofenderte me duele profundamente y no quiero desagradarte en nada. No quiero que tu mirada sea triste al verme, sino que me mires con alegría y una sonrisa en tus labios. Ten misericordia de mí, Señor, porque a veces caigo por debilidad, pero sé que Tú todo lo perdonas y que me das un consuelo mayor y más gracias que las que poseía antes de la caída, si me arrepiento de corazón y me humillo ante tu Majestad. Te amo, Señor Jesús, soy todo tuyo y te pido que me protejas del maligno enemigo y del orgullo y la soberbia. Que sea santo en tu presencia y que siempre quiera agradarte en todo. ¡Gracias, dulcísimo Jesús!


Todos los días debemos tener por lo menos unos quince minutos de oración personal con Jesús Misericordioso, de ser posible frente a su Imagen.

Es por eso que hoy, sábado 18 de abril de 2009, Víspera de la Fiesta de la Divina Misericordia, comienzo a publicar estos sencillos textos que tratarán de ser una ayuda en la conversación que mantendremos con Nuestro Señor durante esos quince minutos diarios.

Con esta práctica nos acostumbraremos a hablar con Jesús y con el paso del tiempo nuestro hablar con Él se hará ininterrumpido.

¡Ojalá estos textos den sus frutos y que cada vez amemos más a Jesús Misericordioso!

Jesús, en Vos confío.

 

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