Actualizado el martes 21/JUN/22

Quince minutos con María

De María a Jesús.

¡Te amo tanto María, Madre mía! A veces me parece que por amarte tanto dejo un poco de lado a Jesús. Pero sé que esto no es así, porque tú y Él forman un solo ser por el amor, y todo lo que se hace por ti, también se está haciendo por Jesús. Entonces quiero abandonarme completamente a tu amor y honrarte cada vez más, sabiendo que todo lo que hago por ti, también lo recibe el dulce Jesús, y es mucho mejor que ofrecérselo a Él directamente porque al pasar por tus manos benditas, se santifica y se hace más bello el don. Ya Jesús dice en el Evangelio que si alguien lo negaba ante los hombres, Él lo negaría ante su Padre. Y tú, María, puedes decir también que si alguno de nosotros te niega ante los hombres, tú renegarás de él ante Jesús. No quiero negarte Virgen mía, sino alabarte y honrarte públicamente y darte a conocer a todos mis hermanos para que, conociéndote, sean más felices en este mundo, en este valle de lágrimas, porque teniéndote a ti ya las penas son más llevaderas y la alegría inunda el corazón. ¡Te amo, Madre querida!


Así como todos los días debemos tener por lo menos unos quince minutos de oración personal con Jesús, de ser posible frente al Santísimo Sacramento; así también es necesario que empleemos por lo menos quince minutos de nuestro día a tratar con nuestra dulcísima Madre la Virgen, de ser posible frente a una de sus imágenes benditas.

Es por eso que hoy, 25 de marzo de 2009, comienzo a publicar estos sencillos textos que tratarán de ser una ayuda en la conversación que mantendremos con Nuestra Señora durante esos quince minutos diarios.

Con esta práctica nos acostumbraremos a hablar con María y con el paso del tiempo nuestro hablar con Ella se hará ininterrumpido.

¡Ojalá estos textos den sus frutos y que cada vez amemos más a nuestra Madre del Cielo!

¡Ave María Purísima!

¡Sin pecado concebida! 

 

Si desea recibir estos textos para hacer todos los días los QUINCE MINUTOS CON MARÍA, por favor SUSCRÍBASE AQUÍ.