Actualizado el lunes 10/ENE/22

Quince minutos con María

A ser amable.

María, Madre mía, Madre amable, enséñame a ser amable con los demás, porque siendo amable con todos, atraeré a muchos a tu Hijo Jesús. En cambio, si pongo cara hosca y soy duro en el trato, haré más mal que bien en el apostolado. Ya Jesús nos dijo que aprendamos de Él que es manso y humilde de corazón, y tú, María, nos puedes decir lo mismo, porque eres la que más se parece a Jesús. Pero en ti hay una dulzura especial, que cautiva al que a ti se acerca. Te amo, Madre querida, y te pido que endulces mi carácter porque, como decía San Francisco de Sales, “se cazan más moscas con una gota de miel, que con un barril de vinagre”. Yo también quiero ser dulce como tú, bueno con todos, manso, humilde, sencillo, puro. Quiero hacer, con tu ayuda, más linda la vida en la tierra; que por lo menos la gente a mi alrededor se sienta un poco más feliz, más contenta y así olvide un poco sus penas, y que todo el que se encuentre conmigo, se vaya de mí con más esperanza y alegría en su corazón. Es mucho lo que te pido Madre, pero para ti no hay imposibles. Ayúdame a conseguirlo. ¡Te amo, Madre querida!


Así como todos los días debemos tener por lo menos unos quince minutos de oración personal con Jesús, de ser posible frente al Santísimo Sacramento; así también es necesario que empleemos por lo menos quince minutos de nuestro día a tratar con nuestra dulcísima Madre la Virgen, de ser posible frente a una de sus imágenes benditas.

Es por eso que hoy, 25 de marzo de 2009, comienzo a publicar estos sencillos textos que tratarán de ser una ayuda en la conversación que mantendremos con Nuestra Señora durante esos quince minutos diarios.

Con esta práctica nos acostumbraremos a hablar con María y con el paso del tiempo nuestro hablar con Ella se hará ininterrumpido.

¡Ojalá estos textos den sus frutos y que cada vez amemos más a nuestra Madre del Cielo!

¡Ave María Purísima!

¡Sin pecado concebida! 

 

Si desea recibir estos textos para hacer todos los días los QUINCE MINUTOS CON MARÍA, por favor SUSCRÍBASE AQUÍ.