Actualizado el viernes 3/JUN/22

Rayos de Fe

Conservar la fe. 

Hay un tesoro que tenemos y que el demonio quiere robarnos, y es la fe.

Un hombre sin fe, vive en la oscuridad más completa, porque no entiende las cosas según Dios.

La fe es como la vista del alma, ya que quien tiene fe, interpreta todo lo que sucede en el mundo y en su vida, a la luz de ella, y así camina seguro por el camino de este mundo.

La fe la podemos perder, especialmente si no la alimentamos con buenas lecturas, de la Biblia, de vidas de Santos, de autores espirituales serios. Y también la podemos aumentar con la recepción de los Sacramentos, rezando todos los días y hasta varias veces por día el Credo, oración que le agrada enormemente a la Santísima Virgen, porque es la que se opone fuertemente al Dragón rojo del Apocalipsis, que es el ateísmo marxista.

No hay que arriesgarse a perder la fe, y esto lo hacemos cuando leemos libros malos o dañinos, que ponen en duda la Revelación. Pero hay que estar atentos porque muchas veces dentro de la Iglesia Católica, hay teólogos, sacerdotes y hasta Obispos y Cardenales, que van en contra de la fe, de la verdadera fe, y así confunden mucho a los fieles porque no siguen las enseñanzas del Magisterio y de la Iglesia.

Estamos en un tiempo muy difícil, llamado de la Gran Apostasía, es decir, de la pérdida de la fe en masa. Por eso lo primero que tenemos que hacer para cuidar nuestra fe es estar atentos y vigilantes, sin menospreciar al adversario, sin creernos que las sabemos todas, y jamás dormirnos en los laureles. Porque así como una planta que no se riega y alimenta, antes o después muere; así también la fe que no es alimentada por los sacramentos, la oración y la lectura espiritual y la meditación, tarde o temprano morirá.

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"¡Simón, Simón! Mira que Satanás ha solicitado el poder sacudirlos como trigo; pero yo he rogado por ti, para que tu fe no desfallezca. Y tú, cuando hayas vuelto, confirma a tus hermanos." (Lc 22, 31-32)

"Bien sabemos por qué perturbaciones están hoy agitados, en lo tocante a la fe, algunos grupos de hombres, los cuales no escaparon al influjo de un mundo que se está transformando enteramente, en el que tantas verdades son o completamente negadas o puestas en discusión. Más aún, vemos incluso a algunos católicos como cautivos de cierto deseo de cambiar o de innovar. La Iglesia juzga que es obligación suya no interrumpir los esfuerzos para penetrar más y más en los misterios profundos de Dios, de los que tantos frutos de salvación manan para todos, y, a la vez, proponerlos a los hombres de las épocas sucesivas cada día de un modo más apto. Pero, al mismo tiempo, hay que tener sumo cuidado de que, mientras se realiza este necesario deber de investigación, no se derriben verdades de la doctrina cristiana. Si esto sucediera -y vemos dolorosamente que hoy sucede en realidad-, ello llevaría la perturbación y la duda a los fieles ánimos de muchos." (Papa Pablo VI)

Es por eso que he creado esta sección, Rayos de Fe; como quien dice Rayos de Sol, es decir, rayos de luz que fortalezcan nuestra fe y la de muchos. En ella iremos repasando las verdades fundamentales de nuestra Santa Religión Católica, tomando como referencia los artículos del Credo del Pueblo de Dios, compuesto por el Papa Pablo VI.

Esta sección es creada el 29 de junio de 2009, solemnidad de los Santos Pedro y Pablo, apóstoles, a quienes se la encomendamos.