Actualizado el miércoles 19/ENE/22

Rayos de Fe

Suceda lo que suceda. 

Suceda lo que suceda no perdamos la confianza y fe en el Señor, porque debemos saber que Dios tiene para nosotros una voluntad positiva y una voluntad permisiva.

La voluntad positiva de Dios es todo lo que Dios “quiere” en nosotros y para nosotros, que siempre será algo bueno porque de Dios no puede venir ningún mal y Él no puede querer ningún mal para nosotros porque es la Bondad infinita.

Y la voluntad permisiva de Dios es aquella por la que el Señor “permite” al mal actuar en nuestras vidas y en el mundo, pero siempre sacando de todos los males, por terribles que sean, bienes para nosotros y para las almas.

Por eso la importancia de la oración, que hace que Dios no permita ciertas cosas en nuestra vida y en el mundo.

Si rezamos mucho, el Señor tendrá misericordia de nosotros e impedirá que el mal nos venza, porque a través de la oración se reciben toda clase de gracias de Dios, y con la oración nos hacemos fuertes ante las adversidades de la vida e impetramos de Dios la misericordia en abundancia.

Si nos acostumbráramos a pensar que todo lo que sucede es porque Dios lo quiere o, al menos, lo permite para sacar un bien, entonces viviríamos de otra forma y la tristeza no entraría en nuestro corazón, porque estaríamos seguros y en paz, sabiendo que el Señor gobierna todo y no hay fuerza o criatura que pueda más que Él.

Recemos mucho y confiemos en Dios, y, suceda lo que suceda, no nos escandalicemos, sino sepamos ver detrás de todos los acontecimientos humanos, por penosos y dolorosos que sean, la mano bendita de Dios, que solo quiere el bien de sus hijos.

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"¡Simón, Simón! Mira que Satanás ha solicitado el poder sacudirlos como trigo; pero yo he rogado por ti, para que tu fe no desfallezca. Y tú, cuando hayas vuelto, confirma a tus hermanos." (Lc 22, 31-32)

"Bien sabemos por qué perturbaciones están hoy agitados, en lo tocante a la fe, algunos grupos de hombres, los cuales no escaparon al influjo de un mundo que se está transformando enteramente, en el que tantas verdades son o completamente negadas o puestas en discusión. Más aún, vemos incluso a algunos católicos como cautivos de cierto deseo de cambiar o de innovar. La Iglesia juzga que es obligación suya no interrumpir los esfuerzos para penetrar más y más en los misterios profundos de Dios, de los que tantos frutos de salvación manan para todos, y, a la vez, proponerlos a los hombres de las épocas sucesivas cada día de un modo más apto. Pero, al mismo tiempo, hay que tener sumo cuidado de que, mientras se realiza este necesario deber de investigación, no se derriben verdades de la doctrina cristiana. Si esto sucediera -y vemos dolorosamente que hoy sucede en realidad-, ello llevaría la perturbación y la duda a los fieles ánimos de muchos." (Papa Pablo VI)

Es por eso que he creado esta sección, Rayos de Fe; como quien dice Rayos de Sol, es decir, rayos de luz que fortalezcan nuestra fe y la de muchos. En ella iremos repasando las verdades fundamentales de nuestra Santa Religión Católica, tomando como referencia los artículos del Credo del Pueblo de Dios, compuesto por el Papa Pablo VI.

Esta sección es creada el 29 de junio de 2009, solemnidad de los Santos Pedro y Pablo, apóstoles, a quienes se la encomendamos.