Actualizado el jueves 19/MAY/22

REFLEXIÓN DEL DÍA

La desconfianza en Dios

La desconfianza es el pecado que más le duele a Dios. Y especialmente le duele cuando el alma que desconfía de Él es un alma elegida. Por eso debemos tratar de no herir el Corazón de Jesús con este feo pecado y confiar siempre en la Bondad de Dios.

A veces nos suceden cosas realmente graves y que en el momento no entendemos y hasta podemos pensar que Dios nos castigó. Pero si dejamos pasar el tiempo, veremos que eso que sucedió sirvió para el bien y nos hizo acercarnos más a Dios y a amar más al prójimo.

Tenemos que estar convencidos de que Dios todo lo que quiere o permite es para nuestro bien, porque todo sucede para el bien de los que aman a Dios, como dice la Escritura. A nosotros nos corresponde solo una cosa que es rezar, y rezar mucho para que los planes de Dios se cumplan en nosotros y que nosotros tengamos fuerzas suficientes para enfrentar los dolores que puedan acontecer en nuestra vida. Y especialmente debemos rezar el Santo Rosario, pues hay una promesa de la Virgen que el que lo reza frecuentemente no será vencido por la mala fortuna, es decir que saldrá victorioso de todas las pruebas que el demonio le ponga en el camino, con la permisión de Dios.

Entonces confiemos en la Bondad de Dios, y estemos seguros que Él nos cuida como una Madre cariñosísima y si a veces nos da un remedio amargo, siempre es por amor y para nuestro bien.

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