Actualizado el jueves 29/JUL/21

REFLEXIÓN DEL DÍA

La pureza

En este mundo corrompido ya no se habla de la pureza sino para burlarse. Sin embargo Jesús nos dejó una bienaventuranza para los puros: “Felices los puros de corazón porque ellos verán a Dios”. Y nosotros debemos tratar de ser puros de cuerpo, alma y mente, y pedirle a la Santísima Virgen que nos ayude a guardar la pureza de pensamientos, palabras y obras, porque Ella es la Virgen Purísima que si la invocamos vendrá en nuestra ayuda y el demonio de la lujuria huirá de nosotros.

Dios quiere que seamos como niños, y los niños son puros y buenos, aunque en este mundo moderno se trata de corromper a los niños desde la más tierna edad, porque Satanás odia a los niños porque son los más amados de Dios. Además, los medios de comunicación, especialmente la televisión, exaltan la impureza y la proponen como un valor y un bien; ya no se considera pecado y así muchas almas viven habitualmente en pecado mortal y ya no se confiesan, y por ello se han esclavas del demonio que puede actuar en sus vidas y llevarlas al más profundo de los abismos.

La moda también es muy provocativa y desagrada mucho al Corazón de Jesús, por eso las mujeres deben vestirse decentemente para que Jesús esté contento de ellas y no sean motivo de escándalo para los hombres. No hay que dejarse llevar por lo que hace la mayoría, pues recordemos que el camino que lleva a la salvación es estrecho y la puerta angosta; en cambio el camino que lleva a la perdición es amplio y muchos son los que van por él.

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