Actualizado el miércoles 12/ENE/22

REFLEXIÓN DEL DÍA

La paz viene de Dios

La paz viene de Dios. La inquietud viene de Satanás. Por eso debemos estar prevenidos y darnos cuenta de que cuando estamos perturbados o con cierta inquietud, el enemigo del alma está merodeando cerca. En cambio Dios nos infunde paz en el alma y cuando estamos en paz es señal de que Dios está moviendo al alma.

El mundo cada vez más está perdiendo la paz porque está perdiendo a Dios. Ya no se cumplen los Diez Mandamientos y el alma vive en pecado, entonces Dios no puede habitar en ella con su paz y así entra la inquietud en el alma y la desesperación. La solución está en volver a Dios con una sincera confesión y recurrir a la oración constante, especialmente la oración del Santo Rosario, que trae mucha paz al alma, a las familias, a la patria y al mundo.

También para tener paz debemos saber perdonar de corazón a todos los que creemos nos han ofendido, pues el resentimiento y el rencor no nos dejan vivir en paz. Echemos todo en el Corazón ardiente de Jesús y veremos florecer la paz en nosotros y a nuestro alrededor.

También para guardar la paz debemos guardar los sentidos. Mirar lo menos posible televisión, pues en los noticieros, por ejemplo, de pasan noticias mezcladas, una detrás de la otra y que no tienen nada que ver entre sí, y con ello nos desordenan nuestro interior. También debemos escuchar menos radio y dedicar más tiempo a la oración, pues esta vida que tenemos hay que aprovecharla para alcanzar el Cielo y evitar el Infierno.

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