Actualizado el miércoles 19/DIC/18

Reflexión mariana

Refugio de los pecadores 

Si somos pecadores –y todos los hombres lo somos-, acudamos a María que es el refugio de los pecadores. Ella nos vuelve al redil del Señor cuando hemos perdido el rumbo. Si hemos ofendido a Jesús, Ella nos une nuevamente al Hijo y con su oración omnipotente nos obtiene toda clase de gracias y favores. Un santo había visto que bajo el manto de María se amparaban fieras salvajes, y preguntando sobre esta visión, el Cielo le reveló que María ampara a los más grandes pecadores y los salva, solo con que ellos acudan a su amparo. ¡Qué alegría tener una Madre tan buena en el Cielo, que si caemos nos levanta; y si nos perdemos, nos encuentra!

Si desea recibir estas Reflexiones marianas en su correo electrónico, por favor
SUSCRÍBASE AQUÍ