Actualizado el lunes 27/SEP/21

Reflexionando con la Biblia

Violencia e impureza. 

He aquí la historia de Noé. Noé fue varón justo y perfecto entre los hombres de su tiempo, pues anduvo con Dios. Y engendró Noé tres hijos: Sem, Cam y Jafet. La tierra estaba entonces corrompida delante de Dios, y llena de violencia. Miró, pues, Dios la tierra, y he aquí que estaba depravada, porque toda carne había corrompido su camino sobre la tierra. (Génesis 6, 9-12). 

Reflexión: 

Dos cosas que saturaban la tierra y que Dios detesta: la violencia y la impureza. Porque la violencia no viene de Dios, que es paz y mansedumbre, sino que viene del demonio, que es primer violento y homicida desde el principio. Y la impureza también la detesta el Señor, por eso Él se ha elegido una Virgen para nacer en este mundo, y ama la virginidad y la castidad.

El sexo no es malo, pero cuando se usa fuera del matrimonio, es pecado, y Dios odia este pecado, porque es lo que hace caer muy bajo al hombre, creado para el Cielo, pero que por este pecado cae en el lodo y más abajo que las bestias.

Hoy el mundo no está muy diferente de como lo estaba en tiempos de Noé, y hoy también el Señor busca sobre la tierra hombres justos y santos, como Noé, para hacer un pacto con ellos y salvarlos del mal inminente que está por caer sobre la humanidad.

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