Actualizado el miércoles 21/JUL/21

Reflexionando con la Biblia

Creación del hombre. 

Este es el libro de los descendientes de Adán. El día en que Dios creó a Adán, lo hizo a imagen de Dios. Creólos varón y mujer y los bendijo; y los llamó “hombre” en el día de su creación. (Génesis 5, 1-2). 

Reflexión: 

La Biblia vuelve a repetir que Dios creó al hombre, y que éste no es fruto de la evolución ni viene del mono o cosa parecida, sino que fue creado directamente por Dios.

Es necesario que tengamos esto bien en claro, porque negando la creación del hombre por Dios, cae todo lo demás, ya que se toman las distintas verdades contenidas en la Sagrada Escritura como modos de decir y, en definitiva, fábulas, que no han sucedido realmente.

Esta es una astucia del Maligno, que induce al hombre a la soberbia y lo quiere alejar cada vez más de la órbita de Dios, y así precipitar a toda la humanidad en el abismo infernal.

Porque si se niega la creación del hombre por Dios, también el pecado original es negado o desfigurado, y así toda la Revelación se pone en tela de juicio y hasta parece inútil que Cristo haya venido a salvarnos.

La existencia del demonio se toma como una forma de decir, y así entonces hasta la misma Redención queda como algo secundario y prescindible.

¡No! El hombre fue creado por Dios, con una belleza perfecta, que ni siquiera nos podemos imaginar, porque el hombre no era como lo conocemos ahora sino que tenía una perfección absoluta. Luego cometieron el pecado, que fue realmente como lo narra el Génesis, y así vinieron a menos y entró la muerte y el dolor en el mundo.

Es bueno que tengamos esto firmemente en claro, porque de lo contrario seremos arrastrados por las teorías, incluso de teólogos “católicos”, que dicen lo contrario, que el hombre viene por evolución o que hay que entender el Génesis como simbólico.

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