Actualizado el viernes 8/FEB/19

Repasando el Catecismo

21. ¿Qué importancia tiene el Antiguo Testamento para los cristianos?

121-123

Los cristianos veneran el Antiguo Testamento como verdadera Palabra de Dios: todos sus libros están divinamente inspirados y conservan un valor permanente, dan testimonio de la pedagogía divina del amor salvífico de Dios, y han sido escritos sobre todo para preparar la venida de Cristo Salvador del mundo.

 (Del Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica)

 

Comentario:

 

Cuando Cristo dijo a los fariseos que ellos buscaban la verdad en la Escritura, y que la Escritura hablaba de Él, se refería al Antiguo Testamento, que preparaba la venida del Mesías, de Jesucristo, pero que también anunciaba los tiempos mesiánicos y futuros, incluso los tiempos del Anticristo. Por eso la Escritura es un todo y si bien el Nuevo Testamento es como la perla, la gema de toda la Escritura, también el Antiguo Testamento tiene su infinita riqueza y es bueno leerlo y meditarlo, y entenderlo como lo entiende y comprende la Iglesia.

Y como ahora estamos esperando que venga a la tierra el Reino de Dios, es bueno leer y releer las profecías que en el Antiguo Testamento hablan sobre este Reino, donde se hará la voluntad de Dios así en la tierra como en el Cielo. Porque Dios ha prometido que en el mundo habrá un reino de paz y donde la Iglesia iluminará a todas las naciones, y que esto sucederá después de una gran tribulación y purificación de la tierra; y eso también está consignado en el Antiguo Testamento. Así que leámoslo con mucho provecho porque no es una antigüedad sino que es Palabra de Dios y, por lo tanto, es siempre nueva, y estas palabras no pasarán.

¡Alabado sea Dios!

 

 

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Aquí transcribo unas palabras del fallecido Obispo Manuel González, que nos hablan de la importancia del Catecismo:

"Decía yo en el año 33 en plena república laica: Al grito de moda oficial de "¡Nada de Catecismo!", que muchas veces se traduce en "¡Todo contra el Catecismo!", no creo que haya católico ni católica de veras, y, a fuer de tal, enterado y persuadido de lo que es y vale su Doctrina, que no oponga con todo su corazón el suyo de "¡Todo por el Catecismo!"

Nuestro deber y nuestra conciencia de católicos nos dicen que, no solamente hay que suplir el Catecismo que deja de enseñarse en las escuelas laicas oficiales, sino que hay que inundar a las almas de chicos y grandes con enseñanzas de Doctrina cristiana.

¿Quién, que quiera un poco, no más, a su Religión y a su Patria puede impasible ver venir generaciones, irreligiosas, sin temor ni esperanza, sin fe ni conciencia, sin ley de Dios ni freno de respeto a la Autoridad de los hombres que de Él viene?

Repito hoy en plena recristianización de España: hay que dar Catecismo a todos y mientras más mejor y en todas las formas que la conciencia, el celo y el ingenio dicten porque quedan muchos laicos y muchos emboscados, y la salvación completa no puede venir sino del Catecismo bien sabido y practicado."