Actualizado el domingo 2/MAY/21

Repasando el Catecismo

26. ¿Cuáles son en la Sagrada Escritura los principales modelos de obediencia en la fe?

144-149

Son muchos los modelos de obediencia en la fe en la Sagrada Escritura, pero destacan dos particularmente: Abraham, que, sometido a prueba, «tuvo fe en Dios» (Rm 4, 3) y siempre obedeció a su llamada; por esto se convirtió en «padre de todos los creyentes» (Rm 4, 11.18). Y la Virgen María, quien ha realizado del modo más perfecto, durante toda su vida, la obediencia en la fe: «Fiat mihi secundum Verbum tuum – hágase en mi según tu palabra» (Lc 1, 38).

(Del Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica)

 

Comentario:

 

Dios solo pide fe para actuar, y si nosotros le creemos firmemente, y le obedecemos, entonces Él hará cosas muy grandes en nosotros y con nosotros.

Porque Dios es Dios, y lo que quiere lo hace. Y de nosotros, que somos unas pobres nadas, puede hacer estrellas de virtud y santidad.

Dejemos actuar a Dios en nosotros y obedezcámosle en todo lo que nos vaya pidiendo, diciéndole siempre sí a Dios, como le supo decir sí Abraham, y como le supo decir sí la Virgen, con su sublime sí, cuyas consecuencias de bien no se pueden medir por mente humana.

Confiemos en Dios, que es Bueno, y solo quiere el bien para nosotros.

Entonces, ¿por qué no decirle siempre sí al Señor, si Él quiere solamente el bien para nosotros, y no nos mandará nada que sea una ruina para nuestra alma, sino todo lo contrario?

Porque Dios es Inteligente y Sabio, y todo lo que dispone para nosotros es pensado por su Sabiduría e Inteligencia infinitas, pero además, por su Bondad ilimitada.

¡Alabado sea Dios!

 

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Aquí transcribo unas palabras del fallecido Obispo Manuel González, que nos hablan de la importancia del Catecismo:

"Decía yo en el año 33 en plena república laica: Al grito de moda oficial de "¡Nada de Catecismo!", que muchas veces se traduce en "¡Todo contra el Catecismo!", no creo que haya católico ni católica de veras, y, a fuer de tal, enterado y persuadido de lo que es y vale su Doctrina, que no oponga con todo su corazón el suyo de "¡Todo por el Catecismo!"

Nuestro deber y nuestra conciencia de católicos nos dicen que, no solamente hay que suplir el Catecismo que deja de enseñarse en las escuelas laicas oficiales, sino que hay que inundar a las almas de chicos y grandes con enseñanzas de Doctrina cristiana.

¿Quién, que quiera un poco, no más, a su Religión y a su Patria puede impasible ver venir generaciones, irreligiosas, sin temor ni esperanza, sin fe ni conciencia, sin ley de Dios ni freno de respeto a la Autoridad de los hombres que de Él viene?

Repito hoy en plena recristianización de España: hay que dar Catecismo a todos y mientras más mejor y en todas las formas que la conciencia, el celo y el ingenio dicten porque quedan muchos laicos y muchos emboscados, y la salvación completa no puede venir sino del Catecismo bien sabido y practicado."