Actualizado el sábado 17/NOV/18

Repasando el Catecismo

19. ¿Cómo se debe leer la Sagrada Escritura?

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La Sagrada Escritura debe ser leída e interpretada con la ayuda del Espíritu Santo y bajo la guía del Magisterio de la Iglesia, según tres criterios: 1) atención al contenido y a la unidad de toda la Escritura; 2) lectura de la Escritura en la Tradición viva de la Iglesia; 3) respeto de la analogía de la fe, es decir, de la cohesión entre las verdades de la fe.

(Del Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica)

 

Comentario:

 

Para leer la Sagrada Escritura hay que ser asistido por el Espíritu Santo, porque Él es su Autor, y solo Él la puede explicar con el mismo sentido con que fue escrita.

Pero para poseer el Espíritu Santo es necesario estar en gracia de Dios, porque quien no está en gracia de Dios, no tiene a Dios en el alma, y no puede ver claro porque no lo guía la Luz divina.

Entonces vemos que el vivir en pecado mortal es un obstáculo para entender bien las Escrituras, si bien Dios también da luces a los que viven en dicho estado para que salgan de él.

Otra virtud que hay que practicar para entender la Palabra de Dios, es la pureza de pensamientos y de obras, porque solo los puros verán a Dios y las cosas de Dios; en cambio los lujuriosos y los impuros no entenderán las verdades eternas.

Y por último debemos leer la Biblia con la guía de la Iglesia y teniendo en cuenta las enseñanzas del Magisterio y las verdades de la fe.

¡Alabado sea Dios!

 

 

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Aquí transcribo unas palabras del fallecido Obispo Manuel González, que nos hablan de la importancia del Catecismo:

"Decía yo en el año 33 en plena república laica: Al grito de moda oficial de "¡Nada de Catecismo!", que muchas veces se traduce en "¡Todo contra el Catecismo!", no creo que haya católico ni católica de veras, y, a fuer de tal, enterado y persuadido de lo que es y vale su Doctrina, que no oponga con todo su corazón el suyo de "¡Todo por el Catecismo!"

Nuestro deber y nuestra conciencia de católicos nos dicen que, no solamente hay que suplir el Catecismo que deja de enseñarse en las escuelas laicas oficiales, sino que hay que inundar a las almas de chicos y grandes con enseñanzas de Doctrina cristiana.

¿Quién, que quiera un poco, no más, a su Religión y a su Patria puede impasible ver venir generaciones, irreligiosas, sin temor ni esperanza, sin fe ni conciencia, sin ley de Dios ni freno de respeto a la Autoridad de los hombres que de Él viene?

Repito hoy en plena recristianización de España: hay que dar Catecismo a todos y mientras más mejor y en todas las formas que la conciencia, el celo y el ingenio dicten porque quedan muchos laicos y muchos emboscados, y la salvación completa no puede venir sino del Catecismo bien sabido y practicado."