Actualizado el jueves 20/ENE/22

Repasando el Catecismo

38. ¿Con qué nombre se revela Dios?

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Dios se revela a Moisés como el Dios vivo: «Yo soy el Dios de tus padres, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob» (Ex 3, 6). Al mismo Moisés Dios le revela su Nombre misterioso: «Yo soy el que soy (YHWH)» (Ex 3, 14). El nombre inefable de Dios, ya en los tiempos del Antiguo Testamento, fue sustituido por la palabra Señor. De este modo en el Nuevo Testamento, Jesús, llamado el Señor, aparece como verdadero Dios.

(Del Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica)

 

Comentario:

 

Dios es la Vida, es el Viviente, y todo lo que tiene vida la ha recibido de Dios. Él es el Ser, su esencia es existir, y por eso todo lo que existe, existe porque Dios le ha dado el ser. Dios es el Ser necesario, ya que de Él viene todo cuanto existe.

Por eso es tan tremendo y diabólico el ateísmo, porque es negar la existencia de Dios, siendo que Dios es el Único que existe desde siempre y para siempre. Negando que Dios existe es un absurdo y todo cae por tierra.

Pero Dios no se muestra sin velos a los hombres porque la vida de los hombres sobre la tierra es tiempo de prueba, tiempo de merecer, y si Dios se mostrara directamente, entonces no habría ningún mérito para la fe y no ganaríamos el Cielo.

En cambio como cree en Dios el que quiere, también el que quiere alcanzará el Paraíso, el premio eterno. Dios no obliga a nadie a creer. Y el ejemplo claro de esto lo tenemos cuando Satanás, en el desierto, le propone a Jesús que se tire de lo más alto del Templo de Jerusalén y haga un milagro estrepitoso y obligue a los hombres a creerle. Pero Cristo rechazó esa tentación, porque la libertad del hombre siempre debe quedar a salvo para que libremente acepte o rechace a Dios.

¡Alabado sea Dios!

 

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Aquí transcribo unas palabras del fallecido Obispo Manuel González, que nos hablan de la importancia del Catecismo:

"Decía yo en el año 33 en plena república laica: Al grito de moda oficial de "¡Nada de Catecismo!", que muchas veces se traduce en "¡Todo contra el Catecismo!", no creo que haya católico ni católica de veras, y, a fuer de tal, enterado y persuadido de lo que es y vale su Doctrina, que no oponga con todo su corazón el suyo de "¡Todo por el Catecismo!"

Nuestro deber y nuestra conciencia de católicos nos dicen que, no solamente hay que suplir el Catecismo que deja de enseñarse en las escuelas laicas oficiales, sino que hay que inundar a las almas de chicos y grandes con enseñanzas de Doctrina cristiana.

¿Quién, que quiera un poco, no más, a su Religión y a su Patria puede impasible ver venir generaciones, irreligiosas, sin temor ni esperanza, sin fe ni conciencia, sin ley de Dios ni freno de respeto a la Autoridad de los hombres que de Él viene?

Repito hoy en plena recristianización de España: hay que dar Catecismo a todos y mientras más mejor y en todas las formas que la conciencia, el celo y el ingenio dicten porque quedan muchos laicos y muchos emboscados, y la salvación completa no puede venir sino del Catecismo bien sabido y practicado."