Actualizado el jueves 8/SEP/22

Tema de hoy

Huir del pecado mortal 

En esta vida debemos tratar de huir del pecado mortal, porque mata en nosotros la gracia santificante que es la misma Vida de Dios en nosotros y nos condena al Infierno eterno si morimos en ese estado lamentable. Porque lo que más importa en esta vida es salvar nuestra propia alma, y la salvamos si cumplimos los Diez Mandamientos y seguimos las enseñanzas de Jesús en el Evangelio.

Cuando cometemos un pecado mortal, lo perdemos todo, puesto que nuestra alma se muere y con ella mueren todos los méritos y gracias que habíamos obtenido con una vida de virtud y esfuerzo. Entonces es necesario confesarse cuanto antes con un sacerdote para recuperar el estado de gracia, la amistad con Dios, y jamás comulgar si estamos en pecado mortal, porque esto es un sacrilegio que hoy se comete con mucha facilidad, y los que lo cometen no recuerdan las palabras de la Escritura que dice que el que come y bebe el Cuerpo de Cristo sin estar preparado, es decir, en gracia de Dios, come y bebe su propia condenación.

Digamos como los santos: “Morir antes que pecar”, y tratemos de cumplirlo en la práctica. Lo que sucede es que en el mundo de hoy se ha perdido conciencia del pecado y ya se lo comete normalmente y no se lo confiesa más. Nosotros no procedamos así, sino huyamos del pecado como del único mal y oremos mucho porque en la oración uno recibe gracias y dones, fuerza y valor para no caer en la tentación y vencer en todas las batallas contra los enemigos del alma.

Si a pesar de todos los cuidados, caemos en pecado mortal, humillémonos ante Dios y no nos desanimemos, ya que la próxima vez saldrá mejor, y confesémonos cuanto antes y recomencemos el camino sin desanimarnos y sin tener miedo, confiando en la Misericordia de Dios.

¡Ave María purísima!

¡Sin pecado concebida!

Si desea recibir el Tema de hoy, en su correo electrónico, por favor
SUSCRÍBASE AQUÍ