Actualizado el sábado 22/ABR/17

REFLEXIÓN DEL DÍA

Estamos hechos para Dios

Dios nos ha creado para Él. Con infinito amor el Señor nos creó para Sí, para tenernos con Él para siempre en el Cielo. No defraudemos al Señor, pues solo encontraremos la felicidad en Su Corazón.

San Agustín dice: “Nos has creado para Ti, Señor; y nuestra alma está inquieta hasta que descanse en Ti”. Tenemos hambre de felicidad. Todos los hombres. Pero lamentablemente muchos no saben dónde está esta felicidad y pecan creyendo que así serán felices. Pero luego comprueban que no son felices, sino que al contrario se hacen esclavos del mal. Nosotros, en cambio, debemos saber que la felicidad está en Dios. Ya en este mundo seremos felices si tenemos a Dios en nuestra alma, es decir, si vivimos en Gracia, en amistad con el Señor. Y luego, en la otra vida, vendrá la Felicidad con mayúscula, donde habremos alcanzado el fin para el que fuimos creados: amar a Dios y ser amados por Él.

¿Dios tiene alguna necesidad de nosotros? No. Él se basta a Sí mismo y es completamente e infinitamente feliz, no necesita de nada ni de nadie para ser feliz. Pero quiso que otros seres participaran de esa felicidad, y entonces creó a los hombres, para los cuales hizo el Cielo con sus moradas destinadas a ser habitadas por los hombres. Allí, en el Cielo, está nuestro lugar definitivo. Vivamos esta vida pensando en aquel lugar de ensueño y de felicidad, para poder sobrellevar con entereza las dificultades y pruebas de la vida. No nos atemos a las cosas de este mundo, sino vivamos con los pies sobre la tierra pero el corazón en el Cielo.

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