Actualizado el jueves 26/ABR/18

REFLEXIÓN DEL DÍA

María es nuestra guía

Para caminar seguros en este mundo cambiante y lleno de peligros materiales y espirituales, donde los enemigos del alma tratan de robarnos la gracia santificante que es el más grande tesoro que poseemos, es necesario que nos encomendemos a alguien que tenga poder y sepa conducirnos con seguridad a través de la vida.

Nadie mejor que María nos podrá guiar en el camino, pues Ella es Madre de Dios, y por eso todo lo puede obtener de Dios para nosotros; y Ella es Madre nuestra, y por eso nos cuida como solo una madre -¡y qué Madre!- lo puede hacer.

Siempre debemos tener en los labios el dulce nombre de María, que es terror para los demonios que sin descanso tratan de arruinarnos y condenarnos con ellos en el Infierno eterno. A veces cerramos las puertas y ventanas por miedo a los ladrones. Pero ¿qué mayor peligro que los ladrones invisibles, los demonios, que tratan de robarnos el Tesoro que es Dios en nuestra alma, es decir, la Gracia, que vale más que todos los mundos creados, pues fue conquistada por Jesús al precio de su Sangre?

Y si el nombre de María lo pronunciamos junto al de Jesús, entonces la oración se hace más que eficaz, y por eso el Santo Rosario es tan eficaz, pues en las avemarías se dicen estos dos preciosos nombres de Jesús y María.

¡Viva María! ¡Viva Jesús!

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