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LA TEORÍA DARWINIANA

 

(Dictado a María Valtorta)

20 de diciembre de 1943 

Dice Jesús:

“Uno de los puntos en los que vuestra soberbia naufraga en el error, que además de todo degrada vuestra propia soberbia dándoos un origen que si estuvierais menos pervertidos por el orgullo repudiaríais como humillante, es el de la teoría darviniana.

Por no admitir a Dios, quien con su potencia puede haber creado el universo de la nada y al hombre del barro ya creado, tomáis para vuestra paternidad la de una bestia.

¿No os dais cuenta de disminuiros porque, pensadlo, una bestia por muy perfecta que sea, seleccionada, mejorada, perfeccionada en la forma y en el instinto, y si queréis también en la formación mental, será siempre una bestia? ¿No os dais cuenta de esto? Esto atestigua desfavorablemente respecto de vuestro orgullo de pseudo superhombres.

Pero si no os dais cuenta, no seré Yo quien malgaste palabras para convenceros y convertiros del error. Sólo os pregunto una cosa que, tantos como sois, nunca os habéis preguntado. Y si me podéis responder con los hechos no combatiré más esta degradante teoría vuestra.

Si el hombre es el derivado del mono, que por evolución progresiva se ha hecho hombre, ¿cómo es que en tantos años que sostenéis esta teoría nunca habéis logrado, ni siquiera con instrumentos perfeccionados y métodos actuales, hacer de un mono un hombre? Podíais tomar de una pareja de monos inteligentes los hijos más inteligentes y después los hijos inteligentes de éstos y así sucesivamente. Tendríais ya muchas generaciones de monos seleccionados, instruidos, cuidados con el más paciente, tenaz y sagaz método científico. Pero tendríais siempre monos. Si acaso hubiera un cambio, sería éste: que las bestias serían menos fuertes físicamente que las primeras y más viciosas moralmente, ya que con todos vuestros métodos e instrumentos habríais destruido aquella perfección con la que mi Padre creó a estos cuadrúmanos.

Otra pregunta. Si el hombre ha venido del mono, ¿cómo es que ahora el hombre, incluso con injertos y cruces repugnantes, no se vuelve mono? Incluso seríais capaces de intentar estos horrores si supierais que ello podría confirmar vuestra teoría. Pero no lo hacéis porque sabéis que no sois capaces de hacer de un hombre un mono. Haríais un feo hijo de hombre, un degenerado, un delincuente quizás. Pero nunca un verdadero mono. No lo intentáis porque sabéis de antemano que tendríais un pésimo resultado y vuestra reputación saldría arruinada.

Por esto no lo hacéis. No por otra cosa. Porque no sentís ningún remordimiento ni horror por degradar un hombre a nivel de un animal, para sostener vuestra tesis. Sois capaces de esto y de mucho más. Vosotros sois ya animales porque negáis a Dios y matáis el espíritu que os diferencia de los animales.

Vuestra ciencia me produce horror. Degradáis la inteligencia y, como locos, ni siquiera os dais cuenta de hacerlo. En verdad os digo que muchos primitivos son más hombres que vosotros”.

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